PNUD recomienda profundizar la justicia electoral en Bolivia
Sobre la suspensión de la Difusión de Resultados Preliminares (Direpre), el asesor del PNUD calificó como “una decisión sabia” porque existía la duda de contar con un sistema sólido
Profundizar el acceso a la justicia electoral y comprender a detalle cómo funciona el sistema electoral y sus aspectos técnicos son las principales recomendaciones que planteó el asesor electoral principal del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Luis Martínez Betanzos.
En una entrevista con Correo del Sur Radio FM 90.1, Martínez señaló que la justicia electoral en Bolivia “es un tema que se tiene que profundizar mucho más”.
“Bolivia tradicionalmente tiene un buen proceso electoral, la mecánica, pero en el tema de la justicia electoral hay mucho camino por recorrer (…) Que (los ciudadanos) sepan qué canales usar para presentar quejas, que se procesen rápidamente y el tema de la comunicación”, explicó.
También indicó que el país, especialmente los actores políticos y medios de comunicación, debe comprender “cómo funciona el sistema electoral y el cómputo” porque considera que existe poco conocimiento de los aspectos técnicos.
El representante del PNUD calificó el proceso electoral de Bolivia como “largo y extraordinario”, por los cambios de fecha, la anulación de los comicios de 2019 y la pandemia del coronavirus. Destacó que los tribunales electorales “renacieron de las cenizas”.
Desestimó las críticas al cómputo, al señalar que en otros países este proceso demora entre 15 y 30 días. “(Bolivia) es un país gigante y esto es inédito, el proceso electoral es bueno (…) Todos los conteos de todos los países tardan si las elecciones se realizan en papel”, sostuvo, al resaltar que el Tribunal Supremo Electoral presente los resultados este viernes, a cinco días de los comicios.
Sobre la suspensión de la Difusión de Resultados Preliminares (Direpre), el asesor del PNUD calificó como “una decisión sabia” porque existía la duda de contar con un sistema sólido. Aclaró que su funcionamiento no es una obligación y que en muchos países todavía no se utiliza este tipo de alternativas al cómputo oficial.