Arce pide “parar las orejas” ante medidas de Milei en Argentina
Analistas advierten efectos tanto en la micro como en la macroeconomía
El presidente Luis Arce dijo este jueves que “hay que parar las orejas” ante los posibles efectos de las medidas del Gobierno de Javier Milei en Bolivia y los otros vecinos de Argentina. Sin embargo, aseguró que su administración tomará todas las medidas necesarias para “defender” la economía nacional. Los analistas consideran que los posibles efectos de las medidas del presidente argentino podrían tocar tanto a la micro como a la macroeconomía del país.
“No es lo que uno hubiera esperado que se haga porque el discurso de la campaña era uno y ahora se están tomando otras medidas adicionales a las que se había mencionado, que no solamente pueden afectar al país, pueden afectar a todos los vecinos de Argentina”, alertó el mandatario en un encuentro con periodistas de La Paz.
En esa línea, el jefe de Estado pidió estar atentos a lo que ocurre en el país vecino. “Puede estar afectando a Chile, a Paraguay, a Uruguay y, por supuesto, nosotros no vamos a estar exentos. Somos países vecinos. Y hay que estar atentos a lo que pueda estar ocurriendo, para tomar cualquier medida que sea necesaria, para defendernos, para defender nuestra economía”, insistió.
No obstante, reiteró que, si ello ocurre, el Gobierno tomará las medidas que hagan falta. “El Gobierno nacional va a tomar todas las medidas que sean necesarias para cuidar esta estabilidad de precios, para cuidar que la economía siga creciendo, para cuidar que el boliviano y la boliviana tenga un empleo y tengan más ingresos”, insistió Arce.
NO HAY CRISIS
Por otro lado, defendió el estado de la economía y negó que esta esté experimentado un periodo de crisis. Los resultados positivos de su administración en materia económica, según indicó, se “están sintiendo” en los bolsillos de los bolivianos.
El jefe de Estado remarcó que Bolivia es la “tercera mejor economía de la región” y que se ubica en el “segundo lugar, en materia de estabilidad de precios”, por lo que advirtió un “tinte político” en las críticas de analistas económicos y legisladores contrarios al Gobierno.
Según el Presidente, en cada población que visita, “se extrañan cuando escuchan hablar de esta supuesta crisis”, porque “están sintiendo en sus bolsillos” los resultados positivos de su gestión en materia económica.
“Existen dos factores para decir que una economía está en crisis: una es cuando hay inestabilidad de precios y de la otra cuando no hay crecimiento. Esos dos factores no se registran en nuestro país”, insistió más tarde en sus redes sociales.
“Los ajustes de la economía pueden venir por el lado de los precios o por el lado de la producción. Es muy fácil ajustar la economía por el lado de los precios como lo plantean las viejas recetas del neoliberalismo. Lo que nosotros estamos haciendo para mejorar las cifras generales de la economía, es corregir estructuralmente la producción. Por eso está la industrialización, que es un cambio estructural de la economía nacional; por eso están todas las inversiones que estamos haciendo apuntando hacia el sector agropecuario. Pese a todo y a todos, nos está yendo bien”, complementó.
ANÁLISIS
Para el economista Miguel Ángel Amonzabel, los posibles efectos de las medidas de Milei se sentirán, sobre todo, en tres aspectos. “En primer lugar, se espera una disminución en los volúmenes de compra de gas (...) Esta medida será implementada por el Gobierno argentino, con el objetivo de ahorrar dólares”, indicó.
“En segundo lugar, la reducción del gasto público e inversión en infraestructura generará desempleo, impactando principalmente las remesas que envían los connacionales que trabajan en la República Argentina. En 2022, estas ascendieron a alrededor de 68 millones de dólares”, explicó.
“En tercer lugar, en cuanto a los efectos en los precios, se espera que haya inestabilidad en los productos alimenticios y otros bienes, en la frontera entre Bolivia y Argentina, consumidos por familias bolivianas a través del contrabando”, complementó.
El economista Andrés Delgadillo, concluyó algo parecido. Dijo que, aparte de los efectos de la producción de Vaca Muerta en 2024, los argentinos comprarán menos gas por las medias de Milei. “Van a consumir mucho menos. Por ende, a nosotros nos van a pagar menos”, señaló, en referencia a los efectos sobre la macroeconomía del país.
Por otro lado, dijo que la economía de las poblaciones bolivianas cercanas a la frontera con Argentina también podrían sufrir los posibles efectos. “Muchas las localidades, como Tupiza, Villazón y otras, dependen también, en cierta medida, de cómo está la situación en Argentina. Cuando la situación se complica, esas ciudades intermedias tienen menos recursos económicos, porque muchas de las personas que trabajan en la Argentina mandan remesas”, apuntó.
En contraste, en cuanto al microcomercio, a los productos argentinos que llegan al país, incluso, vía contrabando, el país podría experimentar un cierto beneficio. “Esos productos no tendrían por qué subir. En todo caso, van a disminuir en su costo por el tipo de cambio”, señaló Delgadillo, que agregó que los pequeños, medianos y grandes empresarios, aquellos que tengan ahorrados algunos dólares, podrían verse beneficiados en la adquisición de maquinaria argentina por el tipo de cambio.
No obstante, advirtió que “las relaciones macroeconómicas entre estados se van a ver seriamente afectadas” ante “inexistente” relación entre Arce y Milei.
“Ahora, como la Argentina va a tener problemas para captar dólares, muchos de los dólares bolivianos, lógicamente, van a mirar a la Argentina. Entonces, eso nos puede afectar en alguna manera. Todo dependerá de cómo se mueva el Estado”, apuntó, finalmente.
CEPAL
Según las últimas previsiones de la Cepal, la economía de Bolivia crecerá un 2,2% en 2023 y un 2% en 2024, menos de lo proyectado por el Gobierno, que situó la expansión del PIB en un 3%, según su última previsión.