Prórroga de magistrados frena curso de acuerdo multipartidario
‘Evistas’, opositores y ‘arcistas’ se acusaron de no cumplir con su pacto
LEGISLATIVO. Un pasaje del debate de ayer en la Cámara de Diputados, que no llegó a tratar ningún proyecto de ley por un desacuerdo en el orden del día. Foto: Cámara de Diputados El desacuerdo sobre el orden del día que elaboró el ‘arcismo’, que puso en primer lugar el tratamiento de los créditos externos y en segundo, la cesación de los magistrados prorrogados, frenó ayer el cumplimiento del resto de los puntos del acuerdo que alcanzaron el pasado 2 de febrero las fuerzas políticas del Legislativo. La sesión de ayer de la Cámara de Diputados se suspendió sin fecha, luego de que ni ‘arcistas’, ni ‘evistas’, ni opositores cedieran en sus posturas, en un debate que se extendió por alrededor de seis horas y no arrojó ninguna salida.
Una vez que se instaló la sesión, cerca de las 15:30, tanto opositores como ‘evistas’, exigieron cambiar el orden del día y tratar, en primer lugar, los proyectos de ley 073 y 075 de suspensión de plazos procesales y cesación de funciones de los magistrados prorrogados.
El jefe de bancada de CC, Enrique Urquidi, pidió cumplir el acuerdo de la comisión bicameral y multipartidaria, que, según dijo, pactó tratar esos dos proyectos de ley, una vez que se aprobara la ley de convocatoria para las elecciones judiciales, algo que se completó el pasado martes.
Lo mismo reclamó el diputado ‘evista’ Héctor Arce (MAS), que pidió tratar la cesación de los magistrados prorrogados antes que los créditos externos, a los que su bancada no se opondrá, pese a que ello supondrá un incremento en la deuda del país, según señaló.
Por su lado, la diputada ‘arcista’ Deisy Choque (MAS) defendió el orden del día y señaló que, según el acuerdo suscrito el pasado 2 de febrero, lo que tocaba era tratar primero los créditos externos y no los proyectos de ley 073 y 075.
Las intervenciones dieron vueltas en torno a esas posturas: los ‘evistas’ y opositores reclamaban primero el tratamiento de la situación de los magistrados prorrogados y los ‘arcistas’, los créditos externos.
Y pese a que tanto opositores como ‘evistas’ pidieron someter a votación el cambio del orden del día, el presidente de la Cámara de Diputados, Israel Huaytari, que responde al ala ‘arcista’ del MAS, no lo hizo y continuó dando la palabra a todas los diputados que lo solicitaron.
El debate se desarrolló en medio de reproches, insultos y alusiones personales entre ‘arcistas’, ‘evistas’ y opositores, que incluyó algunos momentos de tensión, por no cumplir con el acuerdo multipartidario.
Al final, y luego de casi seis horas de discusión, Huaytari ordenó un cuarto intermedio y, poco después, en un comunicado, la Cámara de Diputados informó que la sesión quedaba suspendida sin fecha por decisión de los jefes de bancada.
“La nueva convocatoria a sesión plenaria será emitida la siguiente semana”, se podía leer en el comunicado.
“El MÁS arcista se niega someter a votación del pleno la solicitud de alteración del orden del día para incorporar los proyectos de ley antiprórroga 073 y 075. El Presidente Arce hace trampa para que se queden los usurpadores serviles”, dijo Urquidi, poco antes de que se suspendiera la sesión.
“Llevamos cinco horas y no podemos siquiera instalar la sesión porque se están oponiendo por caprichos. Los compañeros que reciben órdenes del Trópico, hoy lo reciben de Carlos Mesa”, dijo, por su lado, el diputado ‘arcista’Jerges Mercado (MAS).
Hay “una molestia generalizada. Si se sometía a votación, obviamente perdían los ‘arcistas’ en esta situación. Es por ello que hoy están acorralados, porque se tiene que tratar sí o sí la 073 y 075 y, posteriormente, los créditos”, dijo, por su lado, el diputado ‘evista’ Gualberto Arispe (MAS).
Tanto ‘evistas’ como opositores sostienen que los magistrados prorrogados deben ser alejados de sus cargos al estar ejerciendo esas funciones de manera inconstitucional. El arcismo’, por su lado, defiende que la declaración constitucional 049, que dictó la prórroga, debe acatarse a fin de no paralizar, además, los juicios de los litigantes.