Un estudio revela la existencia de tres granjas de bots vinculadas al MAS para alentar protestas
Según el informe de seguridad cibernética, la estrategia virtual buscó posicionar ejes narrativos que luego derivaron en bloqueos, pérdidas económicas y enfrentamientos entre ciudadanos y organizaciones sociales
Un informe de la Policía Boliviana revela la existencia de al menos tres granjas de bots de los denominados “guerreros digitales”, presuntamente vinculados a sectores del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Estas granjas habrían tenido un rol clave en la amplificación de las protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz y las medidas económicas adoptadas en diciembre.
Según el informe de seguridad cibernética, al que accedió el diario El Deber, la estrategia virtual buscó posicionar cinco ejes narrativos que luego derivaron en bloqueos, pérdidas económicas y enfrentamientos entre ciudadanos y organizaciones sociales.
La campaña se desarrolló principalmente en TikTok y Facebook, con un costo estimado de 140.000 dólares, de acuerdo con el reporte elaborado para el Gobierno. La Policía también tuvo acceso a los flujos de desinformación sistemática identificados en el estudio.
Se activaron tras el DS 5503
El informe detectó el uso de bots –programas automatizados que simulan comportamiento humano– a partir de patrones de “actividad inhumana” registrados desde el 25 de diciembre, aproximadamente una semana después de la promulgación del Decreto Supremo 5503, que eliminó la subvención a los carburantes e incorporó otras disposiciones difundidas mediante narrativas dirigidas a usuarios de TikTok.
Aunque las primeras reacciones se manifestaron en redes sociales, la conflictividad se intensificó desde el 2 de enero, con marchas y bloqueos en varias regiones del país. Ese día se activó el sistema de “escucha social”, que en sus primeras horas identificó alrededor de 360 cuentas sospechosas, cifra que continuó en ascenso.
“Desde entonces, la actividad evolucionó sin mostrar rasgos de trabajo humano. Hasta ahora se han registrado 72,9 millones de visualizaciones, distribuidas en 3.643 videos y otros contenidos generados por estos perfiles. Ese volumen es imposible de producir de forma orgánica, incluso con un equipo numeroso trabajando de manera constante”, señaló a El Deber uno de los especialistas del estudio, bajo condición de anonimato.
Modus operandi
Desde la Policía se indicó que el modus operandi de estos ataques digitales es similar al de estructuras políticas activas durante el gobierno de Luis Arce, presuntamente operadas desde dos ministerios y alineadas con la corriente Columna Sur, facción del MAS que respaldó al exministro Eduardo Del Castillo.
“Estos guerreros digitales continúan activos: un grupo opera fuera del Gobierno y otro permanece dentro como funcionario público”, afirmó un exfuncionario del Viceministerio de Régimen Interior, quien recordó que denuncias previas sobre estas prácticas derivaron en su destitución.
Respaldo a Evo y Lara
El informe estima que ocho de cada diez videos analizados fueron creados o amplificados por bots o granjas digitales. Aunque no se pudo precisar la ubicación física de estas estructuras, la mayor actividad se concentró en Cochabamba (34%), La Paz (28%), El Alto (22%) y Sucre (16%).
El análisis identificó cinco ejes narrativos principales: ataques directos al presidente Rodrigo Paz (38%); exigencias de abrogación del DS 5503 (27%); respaldo a las protestas de la Central Obrera Boliviana (COB) y el magisterio (18%); apoyo al expresidente Evo Morales (10%); y respaldo al vicepresidente Edmand Lara (7%).
Entre los indicadores clave para identificar perfiles artificiales figuran horarios ininterrumpidos de publicación, ataques coordinados durante conferencias de prensa, silencios abruptos y la desaparición temporal de cuentas.
También se detectó la repetición idéntica de errores ortográficos en distintos contenidos y el uso excesivo de hashtags, señales claras de automatización y coordinación digital, especialmente en las zonas donde el conflicto comenzó a expandirse, con focos en Cochabamba y el altiplano paceño.