Medidas de Kast generan críticas y reavivan debate sobre el Tratado de 1904
Exautoridades y políticos bolivianos cuestionan el plan de control fronterizo del nuevo gobierno chileno, que contempla zanjas, cercos y despliegue militar en el norte de Chile
Las primeras decisiones del presidente de Chile, José Antonio Kast, en materia de control fronterizo comenzaron a generar reacciones en Bolivia. La propuesta de levantar barreras físicas y reforzar la presencia militar en la frontera norte fue cuestionada por políticos y exautoridades bolivianas, quienes advierten posibles repercusiones diplomáticas y un eventual choque con compromisos internacionales.
El expresidente Evo Morales comparó la iniciativa con las políticas migratorias impulsadas por el mandatario estadounidense Donald Trump. A su juicio, la construcción de muros responde a una lógica de persecución contra quienes cruzan las fronteras en busca de mejores oportunidades. Según Morales, estas acciones buscan “perseguir, criminalizar y encarcelar migrantes”.
Asimismo, sostuvo que la medida se contrapone al Tratado de 1904 suscrito entre Bolivia y Chile, acuerdo que garantiza al país el libre tránsito comercial por territorio chileno hacia los puertos del Pacífico.
El empresario y político Samuel Doria Medina también se pronunció sobre la decisión del nuevo mandatario chileno. Señaló que Kast inició su gestión cumpliendo una de sus promesas de campaña relacionada con la construcción de “muros y fosos” en los pasos fronterizos; sin embargo, calificó esa visión como injusta porque ignora el aporte de los migrantes bolivianos y de otras nacionalidades al desarrollo económico de Chile. “Le deseo una buena gestión a Kast, pero comienza cometiendo un error”, escribió.
En la misma línea, el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé expresó reparos y consideró que la decisión “contrasta” con lo establecido en el Tratado de 1904, que reconoce a Bolivia el derecho más “amplio y libre” de tránsito hacia el Pacífico. A su criterio, este tipo de medidas “no es la mejor señal de buena vecindad” entre ambos países.
Las críticas surgieron luego de que Kast firmara, en su primer día de gobierno, varios decretos enfocados en reforzar la seguridad y el control migratorio. Entre las disposiciones se encuentra el denominado Plan Escudo Fronterizo, que contempla la construcción de zanjas, muros, cercos perimetrales y torres de vigilancia, además del despliegue de miles de efectivos militares y policiales en la macrozona norte chilena.
El plan también prevé el uso de drones, sensores y sistemas de vigilancia permanente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, según reportes difundidos por el medio chileno T13. Estas acciones buscan fortalecer el control en los pasos fronterizos, aunque ya generan debate en Bolivia por sus posibles implicaciones políticas y diplomáticas.