Reino Unido cuestiona postura de Bolivia sobre las Malvinas y califica su pronunciamiento de “inaceptable”
Embajador británico Richard Porter rechaza respaldo boliviano a Argentina y afirma que la soberanía de las Falkland “no está en cuestión”
Una nueva tensión diplomática se instaló entre Bolivia y el Reino Unido tras el pronunciamiento de la Cancillería boliviana a favor del reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. El embajador británico en el país, Richard Porter, calificó la postura oficial como una “intervención profundamente decepcionante e inaceptable”.
El impasse surgió luego de un acto conmemorativo por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas, realizado en la ciudad de La Paz. Durante la actividad, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz Ide, expresó que la causa de las islas “no solo corresponde a la Argentina, sino que constituye también una causa regional”.
En el evento, desarrollado en el monumento al general José de San Martín, en la zona de Miraflores, autoridades bolivianas rindieron homenaje a los caídos y destacaron el valor de los veteranos. En ese contexto, el Gobierno reafirmó su respaldo al reclamo de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus espacios marítimos.
Mediante un comunicado, la Cancillería instó a retomar las negociaciones bilaterales entre Argentina y el Reino Unido, en el marco de las resoluciones de Naciones Unidas, y reiteró su apuesta por una solución pacífica, “coherente con la vocación integracionista y solidaria” de la región.
La respuesta británica no se hizo esperar. Porter sostuvo que el pronunciamiento boliviano constituye una injerencia en asuntos soberanos de su país y fue enfático al afirmar: “Las islas Falkland son británicas. Su soberanía no está en cuestión”.
El diplomático respaldó su posición recordando el referéndum de 2013, en el que el 99,8% de los habitantes de las islas optó por permanecer bajo administración del Reino Unido, subrayando el derecho de los pueblos a decidir su futuro.
La posición boliviana, que históricamente ha respaldado a Argentina en este diferendo, se mantiene firme. No obstante, el tono de la reacción británica evidencia una mayor atención de Londres frente a los apoyos regionales en torno a este conflicto de larga data.