Cancillería critica acción del embajador británico tras reclamo sobre las Malvinas
Este jueves, el embajador del Reino Unido en Bolivia, Richard Porter, expresó su “decepción” por la postura de la Cancillería al considerar que había respaldado el reclamo de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas/Falklands durante un acto oficial el miércoles en La Paz
Este jueves, el embajador del Reino Unido en Bolivia, Richard Porter, expresó su “decepción” por la postura de la Cancillería, al considerar que había respaldado el reclamo de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas/Falklands durante un acto oficial el miércoles en La Paz.
Las declaraciones del diplomático surgieron luego de que la Cancillería participara en el acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas, donde el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz, reafirmó el respaldo boliviano al reclamo argentino.
Frente al reclamo británico, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia emitió un comunicado oficial en el que reafirma que su política exterior se rige por "los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto al derecho internacional”.
En ese entendido, la Cancillería recuerda que la cuestión de las Islas Malvinas es tratada por las Naciones Unidas como una situación aún pendiente e insta a las partes involucradas a reanudar negociaciones a fin de alcanzar una solución “pacífica, justa y duradera”.
Asimismo, remarca la importancia de que las misiones diplomáticas en el país observen el desarrollo de prácticas internacionales de respeto mutuo.
“Bolivia rechaza cualquier interpretación que pretenda caracterizar sus posiciones como injerencias en asuntos internos de otros Estados, reiterando que sus pronunciamientos se enmarcan estrictamente en el ejercicio legítimo de una posición basada en el derecho internacional y en su histórica vocación de promoción de la paz”, se lee en la publicación.
De la misma manera, el comunicado critica el video de Porter en el que aparece frente a la Cancillería de Bolivia.
Los símbolos e infraestructuras representan al país y “constituyen expresiones de soberanía y representación del Estado”, por lo que su uso debe enmarcarse dentro del respeto, hizo notar el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano.