Choferes levantan paro en Oruro tras acuerdo con el Gobierno, pero se mantienen en emergencia
El pacto incluye control a la calidad del combustible, distribución total de gasolina especial y mecanismos de resarcimiento por daños
El paro del transporte en Oruro fue suspendido luego de que el Gobierno y el sector de choferes alcanzaran un acuerdo tras inspecciones técnicas a la calidad del combustible y la firma de un acta de compromiso. A pesar de la medida, los transportistas decidieron mantenerse en estado de emergencia a la espera del cumplimiento de los puntos pactados.
“Se está haciendo una pausa. Sin embargo, el transporte continúa en estado de emergencia”, señaló el secretario ejecutivo de la Federación de Choferes San Cristóbal, Lucio Méndez, quien remarcó que el sector estará vigilante al cumplimiento del abastecimiento comprometido. En ese marco, advirtió: “y ni una gota más debe circular la gasolina plus”.
Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que el acuerdo se sustenta en dos ejes principales: asegurar la calidad del combustible y establecer mecanismos de compensación para los vehículos que resultaron afectados, además de garantizar el suministro de gasolina especial.
El documento firmado contempla más de una decena de compromisos, entre ellos la distribución del 100% de gasolina especial en Oruro desde el 7 de abril, controles rigurosos por lotes y la conformación de comisiones de fiscalización.
Asimismo, se acordó la habilitación de oficinas destinadas a recibir solicitudes de resarcimiento por daños en motorizados, así como una evaluación en un plazo de 15 días para verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
El acuerdo también prevé una reunión el próximo 10 de abril para abordar el estado de las carreteras y analizar medidas adicionales, como la implementación de laboratorios móviles y el fortalecimiento de los controles de calidad del carburante.
Antes de alcanzar el entendimiento, representantes del transporte libre y federado, junto a YPFB, llevaron adelante inspecciones en plantas y estaciones de servicio, donde se verificaron aspectos técnicos como el tipo de combustible, su octanaje y las condiciones de distribución.