YPFB: “Caso cerrado” en crisis de gasolina
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, atribuyó el problema de la gasolina desestabilizada a tres factores estructurales: vacíos normativos en el control de calidad, el deterioro de los tanques de almacenamiento y la presencia de diolefinas en el combustible importado.
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, atribuyó el problema de la gasolina desestabilizada a tres factores estructurales: vacíos normativos en el control de calidad, el deterioro de los tanques de almacenamiento y la presencia de diolefinas en el combustible importado.
“Estas tres condiciones: un vacío normativo, las condiciones operativas en los tanques y este último hallazgo que tiene que ver con haber detectado trazas de estas diolefinas en la gasolina, se han dado en forma simultánea. (...) Hoy podemos decirlo con total certeza y con la frente en alto que la crisis de calidad de la gasolina es un capítulo que estamos cerrando definitivamente. Hemos identificado todas las causas”, afirmó Daroca en conferencia de prensa.
Según explicó, la normativa boliviana regulaba la calidad de la gasolina en el punto de venta, pero no la gasolina base importada durante su transporte desde puertos internacionales. A ello se sumaban contratos heredados que aplicaban parámetros incorrectos para ese combustible intermedio.
También señaló que entre 2023 y 2025 los tanques de almacenamiento operaron casi vacíos debido a la crisis de divisas y abastecimiento. Esa situación provocó oxidación, acumulación de sedimentos y formación de gomas en las paredes de los tanques.
Indicó que cuando la nueva administración de YPFB comenzó a llenar nuevamente los tanques para crear reservas de seguridad, esos residuos se mezclaron con la gasolina y terminaron llegando al mercado. A esto se añadió la detección de diolefinas, compuestos inestables que afectan motores e inyectores.