Bolivia rechaza declaraciones de Petro y exige respeto a su soberanía
La Cancillería boliviana califica los comentarios del Mandatario colombiano como inapropiados y ajenos a la diplomacia que une a ambas naciones
El Gobierno de Bolivia, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitió este domingo un pronunciamiento de rechazo a las recientes declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre la coyuntura política y social que atraviesa el país andino.
La Cancillería boliviana calificó los comentarios del mandatario colombiano como inapropiados y ajenos a la diplomacia que une a ambas naciones.
Defensa de la soberanía
En el documento oficial, Bolivia subraya que las palabras de Petro "no reflejan la relación de amistad, respeto y cooperación" ni los profundos vínculos históricos existentes entre los pueblos de Bolivia y Colombia.
Asimismo, la Cancillería advirtió sobre el peligro de este tipo de intervenciones en la política doméstica:
"Bolivia considera improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos", señala el comunicado.
El gobierno boliviano hizo un llamado explícito al cumplimiento del principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, fundamentado en el Derecho Internacional y los acuerdos de convivencia de América Latina y el Caribe.
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— Cancillería de Bolivia 🇧🇴 (@MRE_Bolivia) May 18, 2026
Diálogo interno
El comunicado enfatiza que los desafíos actuales del país deben ser resueltos de manera autónoma por los propios ciudadanos, bajo el marco del orden constitucional y el respeto a las instituciones democráticas.
En este sentido, la Cancillería informó que ya se encuentra en marcha un proceso de diálogo convocado con diversos sectores sociales, políticos y productivos del departamento de La Paz para abordar la situación.
Finalmente, el pronunciamiento estatal concluye señalando que, tras casi 20años de tensiones políticas acumuladas y deterioro institucional, las transformaciones que el país requiere deben ser impulsadas "por los propios bolivianos, en paz, con responsabilidad democrática y pleno respeto a su soberanía", ratificando así el compromiso nacional con la estabilidad y las soluciones institucionales pacíficas.