Manfred cuestiona reacción del Gobierno y advierte que medidas llegan fuera de tiempo
El alcalde de Cochabamba considera que la falta de acción oportuna agravó el conflicto y alerta sobre intentos de desestabilización
El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, criticó la respuesta del Gobierno Nacional frente a los conflictos que atraviesa el país, señalando que las decisiones asumidas han sido tardías en un escenario marcado por 25 días de movilizaciones y bloqueos que afectan la economía.
“Lamento mucho la actitud del Gobierno, muy lenta, muy tardía (...) lo primero que hay que hacer es poner orden en el país”, expresó la autoridad municipal, aclarando que restablecer el orden no implica acciones violentas, sino encauzar la situación dentro del marco institucional.
En relación al tratamiento de una norma para abrogar la ley de estados de excepción, Reyes Villa consideró que la iniciativa llega fuera de tiempo. A su criterio, las medidas debieron implementarse en los primeros días del conflicto, especialmente en La Paz, donde se concentraron las principales tensiones.
“El estado de sitio debió haber sido a los 10 días o a la semana donde se ha desarrollado los problemas (...) sería una barbaridad que se caiga”, manifestó, al advertir sobre el riesgo de repetir episodios de crisis política similares a los del pasado.
El burgomaestre también sostuvo que detrás de las protestas existen intereses orientados a forzar una ruptura del orden democrático, afirmando que, pese a que algunas demandas sectoriales fueron atendidas, las medidas de presión continúan.
“Antes había reivindicaciones (...) pero el otro grupo de gente lo que quiere es ya un golpe de estado (...) están mandando montón de plata para que se caiga un Gobierno”, afirmó.
Asimismo, cuestionó el rol del vicepresidente, al señalar que sus acciones estarían incentivando un escenario de mayor confrontación. “Imagínese, para quedar en manos de él (de Edmand Lara) sería lo peor que le puede ocurrir al país”, agregó.
No obstante, Reyes Villa enfatizó que la defensa de la democracia debe prevalecer por encima de cualquier diferencia política. “Los que somos demócratas no deberíamos permitir aquello, no importa quién es el presidente”, sostuvo, recordando que las autoridades son elegidas mediante el voto popular.
Finalmente, reiteró su expectativa de que, tras la posible abrogación de la ley de estados de excepción, se pueda aplicar un estado de sitio conforme a la Constitución, aunque insistió en que la medida llega con retraso. “Ojalá que funcione”, concluyó.