Órdenes de aprehensión frenan diálogo en La Paz
El Gobierno se comprometió a gestionar el desistimiento de las denuncias
El diálogo entre el Gobierno y los sectores movilizados se estancó este jueves por la inasistencia de los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Federación Túpac Katari, quienes condicionaron su participación al levantamiento de las órdenes de aprehensión que pesan sobre los líderes de sus organizaciones.
Casi dos horas duró la reunión instalada por la Conferencia Episcopal Boliviana, con la presencia del vicepresidente Edmand Lara, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, representantes de Derechos Humanos, la Defensoría del Pueblo, legisladores y sectores sociales. Sin embargo, no asistieron Mario Argollo, secretario ejecutivo de la COB, ni Vicente Salazar, secreatrio ejecutivo de la Federación Túpac Katari, cuyos mandamientos de captura fueron activados por el Gobierno luego de que estos firmaran un pacto para no dialogar con el Gobierno hasta conseguir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Según las conclusiones de la reunión, que fueron leídas por Lara, se determinó solicitar la Gobierno “hacer las gestiones ante el Ministerio Publico para que se levantes mandamientos de aprehensión contra dirigentes de la COB, de la federación Tupac Katari, Bartolinas y otras organizaciones a fin de tener la participación y tener un dialogo”.
Los asistentes también acordaron gestionar una pausa humanitaria para garantizar la libre transitabilidad de camiones con alimentos, medicamentos y combustibles.
La senadora Claudia Mallón (APB-Súmate) afirmó que retirar la acusación contra Argollo podría abrir un “diálogo sincero y real”. “También se ha pedido una pausa humanitaria. Si somos convocados en horas de la noche o de la madrugada, lo haremos”, agregó.
Lupo, por su parte, se comprometió a gestionar ante el Ejecutivo el desistimiento de la denuncia contra Argollo y otros dirigentes. “El Ministro de la Presidencia se ha comprometido a hacer las gestiones con el Ministerio de Gobierno para que se pueda desistir de la denuncia en contra del dirigente Argollo y otros dirigentes (...) Nosotros queremos que se sienten a dialogar”, dijo Lara al apuntar que otro de los pedidos de los movilizados para sentarse a dialogar es que se garantice la presencia del Presidente.
Así las cosas, la representante de Derechos Humanos de El Alto, Virginia Ugarte, confirmó que la reunión ingresó en un cuarto intermedio sin fecha definida, aunque se conoció que la idea es reinstalar el diálogo este viernes.
Representantes de la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo, Derechos Humanos, la Vicepresidencia y legisladores anunciaron que continuarán reuniéndose para intentar destrabar el inicio del diálogo entre el Gobierno y los sectores movilizados.
No obstante, los Ponchos Rojos de la provincia Camacho descartaron entablar el diálogo con el Gobierno e insistieron con la renuncia de Paz. “Rodrigo Paz, se acaba el tiempo. Tarde o temprano, se va a ir con una convulsión social”, advirtió uno de los digientes.
Por su parte, David Mamani, otro de los dirigentes de la Túpac Katari, adelantó que un cabildo definirá si aceptan asistir o no al diálogo con el Gobierno.