Zambrana: “El Gobierno pasó del shock al coma político; Bolivia necesita decisiones, no más discursos”
El Movimiento Cívico Nacional se mantiene en emergencia, con evaluaciones cada 24 o 48 horas; se prevé una nueva reunión nacional, posiblemente durante el fin de semana, para analizar la respuesta del Gobierno y definir nuevas acciones
El vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, afirmó que el Movimiento Cívico Nacional mantiene su defensa del orden democrático, pero exige al presidente Rodrigo Paz acciones inmediatas frente a los bloqueos, el desabastecimiento y la escalada de violencia.
Los Cívicos plantearon cuatro medidas centrales: estado de excepción sectorizado, ley antibloqueo, resarcimiento económico a los afectados y la aprehensión de Evo Morales, a quien responsabilizan de comandar la desestabilización del país.
En una entrevista con CORREO DEL SUR, Agustín Zambrana, vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, resumió la posición asumida por el Movimiento Cívico Nacional tras la reunión de los comités cívicos del país realizada en Santa Cruz.
Afirmó que Bolivia atraviesa un punto límite después de casi un mes de bloqueos y que el Gobierno nacional “pasó de un shock político inicial a un coma político”, sin capacidad visible de reacción ante una crisis que, según dijo, ya golpea la salud, la alimentación, la producción, el comercio y la fe ciudadana en el Estado.
“El Presidente no tiene respuesta”
Zambrana sostuvo que el presidente Rodrigo Paz fue invitado a la cita cívica para explicar personalmente su hoja de ruta frente al conflicto, pero no asistió pese a haber confirmado previamente su presencia.
“Más que un desaire, lo grave es que el Presidente no tiene respuesta para el país. Bolivia estuvo presente en esa reunión a través del Movimiento Cívico Nacional; el ausente fue él”, señaló.
Según explicó, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, fue enviado en representación del Ejecutivo, pero los cívicos resolvieron que la reunión debía desarrollarse con el Presidente, no con un ministro de cartera.
El dirigente cívico aclaró que la molestia por la ausencia presidencial fue secundaria frente al problema de fondo: la falta de decisiones. “No necesitamos un gobierno de cócteles ni de discursos. Necesitamos un gobierno que gobierne, un Presidente presente y un Estado que ponga orden para que Bolivia fluya”, remarcó.
“Cada día estamos peor que ayer”
Zambrana advirtió que el conflicto no se reduce a una protesta sectorial, sino a una estrategia de desgaste político, económico y social. Indicó que, lejos de disminuir, los puntos de bloqueo han aumentado y que el país llegó a uno de los momentos más críticos desde el inicio de la crisis. “Cada día que pasa estamos peor que el día anterior. Hay más bloqueos, más desabastecimiento, más daño económico y más desesperación ciudadana”, afirmó.
En ese marco, denunció que los bloqueos ya no solo afectan el tránsito, sino también a derechos básicos como el acceso a alimentos, oxígeno, servicios de salud, tratamientos médicos y educación.
“Nunca habíamos visto un bloqueo tan inhumano, que impida el paso de comida, oxígeno y atención médica. El occidente está sufriendo, las provincias están colapsadas y el aparato productivo del oriente empieza a ser golpeado directamente”, sostuvo.
El Vicepresidente cívico afirmó que la estrategia del Gobierno, basada únicamente en el diálogo, “no ha dado resultados” y comparó la situación con la estrategia de desgaste aplicada durante la gestión de Luis Arce.
“Aguantar, aguantar y no resolver destruye el país. Así terminó el anterior gobierno: con una economía destrozada, sin combustible, con la moneda golpeada y con el Estado descompuesto. No podemos repetir ese camino”, expresó.
Cuatro exigencias centrales
Zambrana explicó que la reunión nacional de cívicos aprobó seis puntos, de los cuales cuatro son considerados prioritarios.
El primero es la declaratoria de un estado de excepción sectorizado, no generalizado, en zonas específicas donde exista riesgo de mayor convulsión, presencia de grupos violentos o bloqueo estratégico de rutas.
“No estamos pidiendo una medida indiscriminada. Pedimos que se actúe sectorialmente, donde se pueda prevenir que el conflicto reviente y donde se deba restablecer el orden constitucional”, indicó.
El segundo punto es una ley antibloqueo, que ponga fin a la lógica de que cualquier grupo pueda paralizar rutas, ciudades o regiones enteras para imponer demandas por la fuerza.
“No podemos seguir viviendo en un país donde cualquiera bloquea una calle, una carretera o una región y con eso secuestra a millones de bolivianos. Hay reivindicaciones que pueden discutirse, pero el bloqueo inhumano no puede ser el método”, afirmó.
El tercer planteamiento es una ley de resarcimiento económico para comerciantes, microempresarios, transportistas, productores y ciudadanos afectados por saqueos, pérdidas de capital, interrupción de actividades y destrucción patrimonial. Zambrana mencionó especialmente a los afectados en El Alto y La Paz. “Hay gente que perdió su capital, su mercadería, su forma de vida. ¿Quién responde por ellos? Deben responder los violentos y también un Estado que no cumplió su deber de proteger”, dijo.
El cuarto punto es la aprehensión de Evo Morales, a quien Zambrana responsabilizó políticamente de comandar los bloqueos y la estrategia de desestabilización.
“Evo Morales ya sacó careta. Ya no habla de sucesión constitucional, habla de toma del poder. Para nosotros, él es el principal responsable de este golpe contra la democracia y debe responder ante la justicia”, afirmó, agregando que también pesan sobre el exmandatario procesos y denuncias pendientes.
“La ley no se negocia”
Consultado sobre la posibilidad de levantar órdenes de aprehensión contra dirigentes movilizados como condición para instalar un diálogo, Zambrana fue tajante: “La ley no se negocia”. A su juicio, suspender medidas judiciales para habilitar conversaciones sería un golpe a la institucionalidad y a la confianza ciudadana en el Estado.
“El diálogo es bueno cuando hay voluntad real de resolver. Pero aquí el Gobierno cede, firma acuerdos, anuncia avances y al poco tiempo aparecen más bloqueos. Nos están engañando. Si hoy se levanta una orden de aprehensión, mañana aparecerá otra excusa”, sostuvo.
Zambrana insistió en que el problema no se agota en un dirigente sindical específico. Según su lectura, detrás de la escalada existe una conducción política mayor. “Esto no es Argollo. Esto es Evo Morales. O el Gobierno ordena esa cuenta política y judicial, o la crisis va a continuar”, señaló.
Estado de excepción sectorizado
Ante las advertencias de que un Estado de excepción podría generar más violencia, Zambrana reconoció que existe riesgo, pero defendió la necesidad de una medida focalizada. “Por eso hablamos de sectorizar. No se trata de incendiar el país, sino de recuperar puntos donde el Estado puede avanzar y mostrar que la democracia también tiene capacidad de defenderse”, explicó.
Puso como ejemplo zonas críticas de Santa Cruz, como San Julián y otros puntos estratégicos, además de regiones de otros departamentos donde el bloqueo amenaza la salud, la alimentación y la producción. “El Gobierno tiene que ir recuperando rutas, mostrando victorias, haciendo que la gente vea que la democracia avanza. Hoy no vemos ninguna victoria del Gobierno. Vemos parálisis”, cuestionó.
Según Zambrana, la paciencia social se agota especialmente en las provincias. “Nuestras provincias ya no aguantan más. No pueden sacar productos, no tienen combustible, hay problemas de oxígeno en centros de salud y no pueden cruzar de un lado a otro. Cada día de inacción es un día menos de paciencia”, advirtió.
“No somos partidarios del Gobierno”
El dirigente cívico aclaró que el Movimiento Cívico Nacional no actúa como aliado político del presidente Paz ni como oposición interesada en su caída, sino como actor institucional comprometido con la defensa democrática. “No somos sus partidarios, no vamos a solapar su inacción ni ser cómplices de su falta de decisiones. Vamos a ser cómplices de la defensa de la democracia”, afirmó.
También remarcó que los cívicos respetan el orden constitucional y no buscan precipitar una ruptura institucional. Sin embargo, advirtió que la falta de acción gubernamental puede empujar a la ciudadanía hacia escenarios más tensos. “El pueblo quiere vivir en paz, trabajar y producir. Pero cuando la autoridad no actúa, la fe de Estado se va perdiendo. Y cuando se pierde esa fe, el país entra en una zona peligrosa”, sostuvo.
Próximas decisiones
Zambrana informó que el Movimiento Cívico Nacional se mantiene en emergencia y en reunión permanente, con evaluaciones cada 24 o 48 horas. Indicó que se prevé una nueva reunión nacional, posiblemente durante el fin de semana, para analizar la respuesta del Gobierno y definir nuevas acciones.
“Hoy ya no se puede planificar Bolivia a una semana. Todo cambia cada día. Vamos a evaluar si el Gobierno despierta, si toma decisiones o si sigue en este coma político. Pero algo debe quedar claro: esto no puede continuar así”, concluyó.
El Vicepresidente del Comité Pro Santa Cruz cerró su mensaje con una advertencia directa al Ejecutivo: “Los problemas no se resuelven solos; si no se enfrentan, empeoran. El Presidente debe decidir si va a ponerse al mando de la defensa democrática o si va a permitir que el país siga siendo secuestrado por una minoría violenta. Bolivia necesita orden, paz y autoridad constitucional”.