Gobierno acepta diálogo con la COB, pero advierte que será “sin condiciones”
Canciller Aramayo destaca el rol histórico de la central obrera y pide que la agenda responda a demandas sociales reales
El canciller Fernando Aramayo respondió a la reciente conminatoria de la Central Obrera Boliviana (COB) para pacificar el país y aseguró que el Gobierno está dispuesto a participar en espacios de diálogo, aunque dejó en claro que estos deben desarrollarse sin condiciones ni imposiciones políticas.
“Qué bueno que la COB esté llamando a un diálogo, el Gobierno va a asistir naturalmente, pero tiene que ser un diálogo sin condiciones, transparente, realista y que sea un diálogo sobre temas de la demanda y la necesidad social de la gente”, afirmó la autoridad.
Aramayo también valoró que la organización sindical retome su papel histórico como articuladora de las demandas sociales. “Qué bueno que la Central Obrera Boliviana recupere lo que la historia le está demandando: ser un mecanismo de interlocución de los sectores que representa”, señaló, al remarcar la importancia de que el Estado, en sus distintos niveles, atienda esas necesidades.
En ese marco, el canciller reiteró la apertura del Ejecutivo a cualquier escenario de diálogo, siempre que este sea genuino. “Naturalmente abrimos los brazos a cualquier espacio y escenario de diálogo”, sostuvo.
No obstante, enfatizó que el proceso debe estar basado en la representación legítima de los sectores sociales y no en intereses ajenos. “Bienvenido un diálogo en tanto sea honesto, en tanto sea transparente, en tanto represente la agenda de sus representados”, afirmó, advirtiendo que en ocasiones se distorsiona la representación de los actores involucrados.