Hay debilidad del servicio exterior frente a la crisis boliviana, advierten excancilleres y diplomáticos
La plataforma “Diplomacia en Democracia” pide promover una acción diplomática en la próxima Asamblea General de la OEA
Rubén Darío Cuéllar, en el contacto con Correo del Sur Radio, este martes. Foto: CAPTURA DE PANTALLA La plataforma “Diplomacia en Democracia”, conformada por excancilleres, exvicecancilleres y diplomáticos de carrera, advirtió, mediante un pronunciamiento, que la debilidad del servicio exterior, la falta de embajadores en espacios clave y una agenda diplomática insuficientemente enfocada en la crisis reducen la capacidad de Bolivia para defender su democracia ante el mundo.
En el documento “El abandono de la diplomacia en la hora decisiva de Bolivia”, sostiene que la crisis boliviana no puede ser entendida solo como un conflicto interno, sino también como un desafío democrático con consecuencias internacionales.
La plataforma advierte que Bolivia aparece debilitada en el plano exterior por la ausencia de una diplomacia de Estado activa, profesional y preventiva. En esa línea, Rubén Darío Cuéllar, uno de sus miembros y voceros, apunta en Correo del Sur Radio que las obligaciones laborales y la falta de recursos han sido un pretexto de la actual administración para mantener a embajadores y otros representantes de la anterior administración.
En ese contexto, llama al presidente Rodrigo Paz a instruir a la Cancillería a que promueva, junto a países democráticos amigos, una acción diplomática ante la Organización de los Estados Americanos, aprovechando la próxima Asamblea General de la OEA en Panamá del 22 al 24 de junio de 2026.
Una consulta rápida realizada por los miembros de la plataforma da cuenta que el Gobierno no ha establecido todavía ningún contacto, avisa Cuéllar.
A propósito de la misión argentina, cuyo ingreso fue denegado, remarca además que hay una acción reactiva de la Cancillería, que activó recién avisada por medios de comunicación pese a que los anuncios de injerencia eran públicos.
El pronunciamiento señala que la desarticulación del Servicio Exterior y la ausencia de embajadores en países y organismos estratégicos dificultan la capacidad del país para denunciar amenazas al orden democrático, explicar la verdad de los hechos, visibilizar los impactos humanitarios de la crisis y movilizar respaldo internacional.
“La diplomacia debe ser hoy una primera línea de defensa de Bolivia ante el mundo”, afirma el documento.