Sobre el libro Rebelión en las venas de James Dunkerleya

James Dunkerley debe ser el académico que con más elementos de juicio trató de entender la política boliviana que nace con la revolución de 1952. Buscó comprender a esa Bolivia revoltosa, conflictuante, desmesurada...

Sobre el libro Rebelión en las venas de James Dunkerleya

Sobre el libro Rebelión en las venas de James Dunkerleya

Miniferia del Libro Biblioteca del Bicentenario en La Plaza y el ABNB

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    Franz Flores Castro
    Puño y Letra / 25/09/2017 06:17

    James Dunkerley debe ser el académico que con más elementos de juicio trató de entender la política boliviana que nace con la revolución de 1952. Buscó comprender a esa Bolivia revoltosa, conflictuante, desmesurada en sus demandas, infinita en sus anhelos y suicida en sus medidas de “hasta las últimas consecuencias”. A este autor nacido en la pequeña ciudad de Wokingham, Reino Unido, lo sorprendía, como a todo extranjero que se pusiera a leer la historia de Bolivia, su cantidad de desórdenes políticos y golpes de estado. En esa medida, la apuesta de Dunkerley, desde el propio título, es estudiar una sociedad que tiene Rebelión en las venas mostrar un país siempre en constante, pugna con los poderes establecidos o, en términos que seguramente aplaudiría su gran amigo Guillermo Lora, en Revolución permanente.

    Empero, a lo largo de libro de Dunkerley lo que más bien se puede ver es una sociedad, cierto, rebelde, pero a la vez un Estado conservador. Un Estado poco radical, de cambios progresivos, lentos y consensuados. Creo que lo que nos está mostrando Dunkerley en su libro es que, pese a que somos una sociedad rebelde, en realidad ese impulso nunca llega a transformar el Estado; tenemos rebelión en la venas, pero su sangre nunca llega al río, nunca podemos convertir toda esa energía en un “nuevo” Estado, en suma nunca nuestras revueltas acaban en revolución. Dicho esto a continuación muestro algunos episodios que pueden ayudar a ilustrar este carácter conservador del Estado boliviano.

    Tres episodios

    Después de la revuelta del 9 de abril de 1952, a los pocos días llega Víctor Paz a la ciudad sede de Gobierno y luego de “ser aclamado por una multitud de 60 mil personas que portaban pancartas donde se leía “Bienvenido padre de los pobres” (Pg. 112) hace una declaraciones más bien tibias respecto de la situación de las minas manifestando “que cualquier nacionalización de las minas tendría que ser cuidadosamente estudiada por una comisión”. La intención del nuevo presidente era claramente poner paños fríos a los afanes nacionalistas de la Central Obrera Boliviana (COB), que pedía expropiar las minas de los barones del estaño sin ningún tipo de compensación. Que Víctor Paz haya tomado esa decisión tenía que ver con su propia idea sobre de este tema más ligado al aumento de impuesto que a la expropiación y también con las presiones de la Embajada norteamericana a la que le asustaba la deriva comunista del Gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Al final, mediante una hábil negociación lo que resuelve Paz es nacionalizar las minas de Patiño, Horschild y Aramayo, contentando a la COB, pero también pagar por esa confiscación que era lo que pedían los norteamericanos. Mejor muestra de equilibrio político imposible.

    El otro episodio conservador tiene que ver con la reconstitución del Ejército que había sido prácticamente destruido en las jornadas de abril. Las armas estaban en manos del pueblo. Señala Dunkerley que “las milicias populares fuertemente armadas y organizadas en las fábricas, en las minas, en el campo y en los pueblos, los superaban en número a los miembros del ejército con gran margen” (Pg.120). Para Paz esto simplemente era un contrasentido, sabía que sin un ejército oficial era imposible construir el Estado. Con ayuda de Estados Unidos, reconstruye el ejército, lo potencia y, con el tiempo esta institución vuelve a ser una aliada del Estado, no de la sociedad, la institución que le impone límites a las protestas y, la que en definitiva, respalda el poder despótico. Además, este proceso corre paralelo a un debilitamiento de la COB. En 1957, el presidente Hernán Siles —a la par que impone el plan Eder que implica congelamiento de salarios y supresión de las pulperías, lo que afecta duramente a la clase trabajadora— intenta destruir a la COB, hasta el punto que Dunkerley nos informa que Siles logro constituir una organización sindical paralela.

    El tercer acto no solo conservador sino hasta contrario a los postulados de la revolución de 1952 es el potenciamiento de la oligarquía cruceña. Inspirados por los postulados del Plan Bohan (el consultor norteamericano Melvin Bohan y su equipo estudiaron entre 1942-43 las posibilidades de desarrollo de Bolivia), el MNR buscó modernizar y diversificar la economía, a partir de desarrollar el departamento de Santa Cruz. En este departamento no buscó materializar sus medidas que había aplicado en occidente, no llevó nacionalización ni reforma agraria. El Gobierno del MNR notablemente ayudado por los recursos económicos que succiona de las minas potosinas sin dejar nada a cambio, lleva a Santa Cruz caminos, puentes, créditos para el cultivo de azúcar, harina, aceite. Apoyo que en conjunto termina por potenciar a la oligarquía camba.

    Con el tiempo, estas medidas se vuelven contra sus propios propulsores, ya que son los militares y la burguesía cruceña, los que justamente terminan por ponerle fecha de defunción al MNR en el poder. Con el golpe de René Barrientos, en 1964, se inaugura lo que Dunkerley denomina la larga noche, puesto que no será hasta 1982 cuando Siles, el hábil y pragmático político, logra tomar el poder inaugurando un ciclo democrático que dura hasta nuestros días.

    Un par de hipótesis

    Aunque de las páginas de Rebelión en las venas no podemos tener claro los factores para explicar esta dicotomía entre una sociedad rebelde versus un estado conservador, se pueden adelantar algunas hipótesis. Una de ellas tiene que ver con la debilidad del Estado boliviano que se expresa en su incapacidad de imponer leyes y orden a lo largo del territorio, lo que lo obliga a estar permanentemente “negociando” su poder, pactando diría Rosana Barragán. Ningún Estado en Bolivia ha sido tan fuerte como para desplegar su proyecto de sociedad, el gran obstáculo siempre fue una sociedad movilizada, con diversos intereses y actores.

    Lo otro tiene que ver con sus actores débiles, en Bolivia nunca hubo un actor con la suficiente capacidad para imponer su proyecto al conjunto del territorio. Ni los obreros, ni los campesinos, ni la oligarquía cruceña, ni la burguesía paceña tienen la suficiente fuerza para cambiar el estado a su imagen y semejanza. Por ello, quienes dirigen el Estado son, en realidad, una suerte de árbitros que buscan el justo medio para que sobrevivir en el Estado. Los gobiernos, no son la expresión de una hegemonía de alguna clase o sector, sino el mecanismo para el logro de un conjunto de demandas provenientes de diversos actores, donde habilidad del gobernante reside en avanzar lentamente en su proyecto a la par que va cediendo y limitando sus objetivos.

    . Franz Flores. Economista, Profesor de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca y candidato a Doctor en Ciencia Política por FLACSO sede Ecuador.

    .Texto presentado en ocasión del Conversatorio sobre el libro Rebelión en la venas de James Dunkerley. Auspiciado por el CIS de la Vicepresidencia del Estado, este evento se realizó en Sucre el 7 de septiembre en el ABNB.

    Miniferia del Libro Biblioteca del Bicentenario en La Plaza y el ABNB

    Este año, la Biblioteca del Bicentenario, además de presentar dos libros de su importante colección, como un aporte al Festival Internacional de la Cultura, traerá una mini feria del libro.

    Los lugares serán el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia y la Plaza 25 de Mayo. El fin es llevar al mayor público posible, la colección de los 200 títulos más representativos de Bolivia. Además, se tiene previsto que ambos lugares se convertirán en puntos no sólo de venta, sino también de lectura.

    Fecha y hora: 25 Y 26 de septiembre. 10:00/12:00 Y 16:00/18:00

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