OJO MÁGICO
Autor de El último tango en París, la propia Novecento o El último emperador, que obtuvo nueve Oscar en 1988, nació en Parma en 1940, en la Emilia Romania roja y partisana.
Autor de El último tango en París, la propia Novecento o El último emperador, que obtuvo nueve Oscar en 1988, nació en Parma en 1940, en la Emilia Romania roja y partisana. Hijo del gran poeta Attilio Bertolucci y de la profesora Ninetta Giovanardi, fue íntimo amigo de Pier Paolo Pasolini, defensor a ultranza del Partido Comunista y ávido lector de los fundamentos del marxismo y el psicoanálisis. Un cocktail biográfico del que bebió toda su obra: una quincena de películas, entre producciones colosales y minúsculas, obras experimentales y más tradicionales. Fue guionista, productor, poeta y polemista. Y sobre todo, retrató con nitidez extraordinaria a los desheredados de este mundo —como la prostituta de la Cosecha estéril, su primer filme—, a seres en descomposición y a un cierto tipo de burguesía en pleno descubrimiento del fuego. Bernardo Bertolucci ha muerto y con él ha muerto el último eslabón de los grandes directores del siglo XX.