Diego Aramburo retorna con Ususi

El reconocido director de teatro vuelve a estrenar una obra en Bolivia luego de dos años. En esta pequeña conversación anotamos las claves de “Ususi” en el actual momento creativo de Aramburo.

Diego Aramburo  retorna con Ususi Diego Aramburo retorna con Ususi

Alex Aillón/Puño y Letra
Puño y Letra / 27/02/2024 00:17

P.- Te has ausentado de la escena teatral boliviana hace ya algún tiempo, si ausentarse significa que son dos años que no estrenas una obra en el país. Cuéntanos, cuáles los motivos, y qué has hecho en este tiempo. 

R.- Sí. Luego de la pandemia, con el panorama de las artes escénicas del país aún en la emergencia de tratar de entender cómo sobrevivir, me seleccionaron como artista residente de la Real Academia de España, lo que no sólo me llevó a vivir un lapso en Roma, sino que significaba contar con una gran oportunidad y también con ciertos ingresos constantes -cosa que ayudaba a balancear la evidente crisis de no haber podido trabajar ni generar economía alguna durante la pandemia.

Tener esto me hizo pensar en dejar abierto el escenario y los escasos apoyos y oportunidades que hay en el país -muchas veces lamentablemente hay que decir “que-no-hay-en-el-país”-, para que los use el ecosistema local sin mi concurso -es decir, con una cabeza menos para repartir la mínima, casi nula, ‘torta’. 

Naturalmente esto no significa que yo haya estado en inactividad ese par de años. A parte de la exposición de la Real Academia, en el exterior tuve un estreno en Ecuador y otro en Portugal, ambas escrituras y direcciones mías, a la vez que sostengo el proyecto de diálogo-escritura de largo aliento con el suizo Boris Nikitin. Y, a esto se suma la investigación y escritura que nunca dejo de lado, para luego llegar a nuevos proyectos como “Ususi”.

P.- Ahora vuelves con “Ususi, las tres muertes que me mantienen con vida (o cuánto dura una pesadilla)”. Lo primero que uno se pregunta es qué significado y peso específico tiene esa palabra quechua para que hayas armado el argumento de toda esta obra en torno a ella.

R.- “USUSI” quiere decir ‘hija’,  pero es la palabra con la que el padre designa a la hija, sólo el padre, no la madre. Hermosa palabra. Personalmente creo que una hija es la persona más importante, yo tengo una hija a la que amo de manera inconmensurable.

La obra precisamente recoge siete historias de hijas y padres que fui recolectando a lo largo del tiempo y de encuentros con personas que me compartían relatos íntimos sensibles, mágicos y potentes.

P.- Dinos, “Ususi” es parte de una evolución en tu forma de ver y concebir el teatro, en qué se diferencia del resto de tu obra, o en qué lugar de este ya largo recorrido la ubicas. 

R.- Creo que cada vez más voy apostando por formas sencillas, sobre todo cuando debo resolver problemas complejos y proyectos mayores. Creo que esta obra va en esa dirección porque, al ser siete historias y todas delicadas, mi apuesta es por soluciones que prioricen lo que se dice, lo que se ‘cuenta’.

Tiene que ver, seguramente también con que mi percepción de las artes escénicas se fue dirigiendo hacia un hecho u objeto que se comparte a través de ‘un tiempo real’ vivenciado por ambas partes del fenómeno -quien ‘hace’ y quien ‘procesa’. Y, siendo ese tiempo, precisamente lo compartido y ‘lo real’ en juego, hay que cuidarlo para que nada vulnere o quiebre el pacto de atención -del ‘público’.

Eso muchas veces deja de lado el artificio, o hace que este elemento sea secundario frente a lo que favorece ese tiempo compartido de forma real. 

P.- Para dar vida a “Ususi”, le echas mano al talento de cinco actrices (Rocío Canelas Blas, Abigail Villafán, Patricia García e invitadas especiales: Mel Campus (Br-Ita), y Sofía Arrieta (Col). Sin duda, hay un peso de la sensibilidad femenina definitivo en la obra. Cómo sientes que ha alimentado tu mirada como director en estas semanas de montaje de la obra.

R.- Mi universo alude mucho y siempre a lo femenino. Vengo de un entorno de sólo mujeres. Trabajar con actrices fuertes es algo habitual también en mí. Creo que afino mi sensibilidad y creatividad fortaleciendo mi percepción de esta manera.

P.- Por último, ¿son necesarias las muertes para mantenernos con vida? Y ¿ Es el teatro, parte de una larga pesadilla?

R.- Es conocido que el pensamiento ancestral, más orgánico y ligado a la naturaleza, entiende que la vida se alimenta de la muerte.

El teatro y lo escénico, viven esto de manera crucial por ser artes efímeros y es en ese ejercicio de existir y dejar de existir, para luego volver a la vida, que suceden, recordándonos a quienes lo hacemos, así como a quienes vivencian/presencian estos hechos, que todos nosotros también cesaremos de vivir.

De hecho, cada día que estamos vivos, ya no somos lo que fuimos, algo de muerte nos alimenta en este franco paso hacia nuestro fin.

Y el teatro es parte de ese camino, que seguro algo onírico es, pesadillesco por momentos, sin duda.

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