La Guerra del Chaco al calor de tres tazas de té
Chellis Glendinning se ha convertido ya en un personaje de Sucre y, como tal, la presentación de su último libro, “Tazas de té y ametralladoras”, tuvo su sello: personificó a sus tres protagonistas
Chellis Glendinning se ha convertido ya en un personaje de Sucre y, como tal, la presentación de su último libro, “Tazas de té y ametralladoras”, tuvo su sello: personificó a sus tres protagonistas, llenó la sala –circunstancia cada vez menos frecuente cuando de libros se trata– y se permitió estar en la puerta del auditorio debido a una alergia.
¿El lugar escogido? El Museo Histórico Militar “Mariscal Antonio José de Sucre”, apropiado para un libro ambientado en una guerra.
La Guerra del Chaco, la más sangrienta de Sudamérica, sigue constituyéndose en esa otredad a partir de la cual Bolivia empezó a definirse como nación, en una multiplicidad de encuentros y voces.
Esa diversidad de voces quedó uniformizada en la obra que, sin embargo, tiene el valor de dejar hablar a las mujeres del conflicto bélico, según el director del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, Máximo Pacheco, comentarista en la presentación.
Destaco lo último. ¿Por qué leer “Tazas de té y ametralladoras”? Entre la vasta literatura sobre la Guerra del Chaco, las voces de las mujeres siguen siendo pocas y las menos escuchadas, pese a la riqueza y a la sensibilidad de su visión que, muchas veces, se canaliza a través de otras formas, o de formas otras, de comunicación.
Como en todo conflicto, las mujeres, como otros grupos vulnerables, se constituyen en las mayores víctimas, a la par de contarse entre las ignoradas protagonistas en estos y otros eventos, situaciones y cotidianeidades. Y si por el contrario destacan, las encasillan en roles preestablecidos desde un orden patriarcal.
La novela de Chellis nos presenta historias entrelazadas de tres mujeres que nos llevan a preguntarnos a lo largo de la lectura hasta dónde su autora recoge la realidad y desde dónde teje la ficción, queriéndolo o no.
Se trata de mujeres fuertes –qué mujer no lo es– que encarnan cuestionamientos a estructuras que increíblemente perviven en pleno siglo XXI: el confinamiento de la mujer a ciertos roles, el intento de control de nuestros cuerpos, la violencia sexual como arma de guerra y puedo seguir. Dentro de todo ese horror, la ficción, con su dosis de realidad, o la realidad, con su dosis de ficción, que muestra cómo fueron atendidas esas heridas, no solo física, sino psicológica y emocionalmente.
Chellis aborda la guerra con una mirada diferente y sus protagonistas van de frente, batallando, yendo en primera línea, sin perder la ternura jamás. No hay una intención ideológica en el libro, pero considero que esa frase de Ernesto “Che” Guevara se enmarca perfectamente en la fuerza de esas mujeres y quien lea el libro coincidirá.
La pregunta del por qué resuena a lo largo de todo el libro, pero especialmente al final. “¿Qué es lo que los hombres guardan en sus corazones para hacerlos desear, o al menos querer, ejecutar semejantes cosas?” “¿Es que no tenemos elección?”.
“Las emociones son la argamasa de la violencia y el poder”. “’Odiar junto’ junta más que ‘amar junto’”. Estas palabras de la activista y escritora brasileña Danú Gontijo, investigadora de la viralización de la violencia, son válidas como respuestas.
Chellis sobrevuela la geopolítica y otras aristas de la Guerra del Chaco para enmarcar su novela. Cita batallas históricas, reconstruye escenarios de la guerra, menciona a sus protagonistas e incluso alguno que otro mito que, con el paso de los años y de las investigaciones, han tenido su respuesta.
Sin embargo, el libro es también una compilación de cotidianeidades, de esas que salvan el día. De fácil lectura, no deja de mostrar la investigación y el proceso de inmersión que sigue nuestra autora que además escribe desde su especialización: la psicología y el estrés traumático.
Se trata además de una obra que supone un doble esfuerzo porque la lengua madre de la escritora es el inglés. Aunque se trate de un libro traducido por un escritor, considero que este texto refuerza el encuentro de Chellis con el español, tal como la Guerra del Chaco supuso un encuentro de lenguas.
Quiero cerrar con lo siguiente: a un comienzo de su libro, Chellis remarca que las entrevistas a tres mujeres que le dieron forma fueron grabadas durante tres sucesivas lunas oscuras, fase lunar dedicada a la reflexión interior y considerada muy auspiciosa para los recuerdos. El día de la presentación hubo un cuarto creciente, que se asocia con un período de crecimiento, energía y toma de decisiones; nada más auspicioso para el libro impreso por Editorial 3600 que ya se vende en librerías de Sucre.