Dirección imprecisa, dolor de cabeza para la Justicia
Partes señalan zona, pero no nombre de calle y mucho menos número de casa
La imprecisión de domicilios de varios litigantes empieza a generar problemas en la administración de justicia, al menos en Sucre, donde el 70% de las causas que tramita el Tribunal de Sentencia N° 2 contiene direcciones poco claras, a decir de los juzgadores.
Pero, ¿qué tiene que ver la dirección de una persona con un juicio que sigue o le siguen en instancias judiciales? Es un dato imprescindible para notificarla con alguna actuación del juzgado o tribunal que tramita su caso.
Por ejemplo, en la ventanilla de dicho Tribunal se expone hace algún tiempo un edicto por el que autoridades jurisdiccionales notifican a una madre de familia, que en un proceso de violación contra sus tres hijos menores de edad figura como víctima, para que se presente a seguir la causa.
Sin embargo, la localización de la mujer se hace difícil, debido a que en la información de domicilio registra una dirección que no tiene nombre de calle ni número de casa.
El juez del Tribunal de Sentencia N° 2, Héctor Andia, dijo que la falta de esa información está provocando que ése y otros procesos no puedan avanzar.
Además, explicó que esa situación está siendo utilizada de manera maliciosa por las partes acusadas, pues tras un tiempo de iniciado el proceso comunican cambios de dirección, consignan lugares genéricos y dan información domiciliaria imprecisa, como calles sin nombre y casas sin número.
Hace más de dos años, una investigación de CORREO DEL SUR estableció que al menos un 40% de las calles y avenidas de Sucre no consigna nombres ni números de casas.
En ese sentido, el juez Andia manifestó que es necesario que la Alcaldía conozca los perjuicios que causa la imprecisión domiciliaria a los procesos judiciales. Dijo que el 70% de los casos en su despacho tiene información domiciliaria incorrecta o imprecisa.
En el ejemplo tomado de la notificación por edicto en un caso de violación, el hecho fue denunciado en octubre de 2016, el imputado acabó en la cárcel San Roque con detención preventiva un mes después, pero el proceso no avanza porque no se puede localizar a la víctima.
Debido a la falta de información precisa de los domicilios para notificar a las partes, los procesos quedan paralizados meses o años, a veces indefinidamente, sostuvo el Juez de Sentencia.