Padre de hijos fallecidos en accidente pide justicia
El 22 de enero se volcó un bus de la flota Tequilazo con un saldo de ocho fallecidos cuando se dirigía de Sucre hacia Santa Cruz
DOLOR. Los hermanos Raúl Rudy (14) y Lourdes Ordoñez Solís (21) fallecieron al embarrancarse el bus de la empresa Tequil La madrugada del 22 de enero los hermanos Raúl Rudy (14) y Lourdes Ordoñez Solís (21) fallecieron en el accidente de tránsito protagonizado por el bus de la empresa Tequilazo. Desde entonces, Raúl Ordoñez, padre de las dos víctimas clama justicia y peregrina para que los familiares de los demás pasajeros, que viajaban de Sucre a Santa Cruz, se constituyan en parte activa para seguir dos procesos: penal contra el chofer y civil contra la empresa.
El golpe que recibió la familia Ordoñez Solís fue el más duro de su vida, difícil de asimilar. Murió la hija, joven profesional, y el hijo adolescente, involucrado en la radiodifusión junto a su padre. La tarde del lunes 21 de enero, los tres hijos de la familia salieron de vacaciones rumbo Santa Cruz, junto a la otra hermana de 19 años. A consecuencia del accidente dos de los hijos de la familia Ordoñez Solís no volvieron jamás.
El golpe es fuerte reitera el padre, quien aún no puede hilvanar ideas, pero está decidido a buscar justicia. No quiere que la irresponsabilidad de la empresa y de otras líneas de transporte, que operan vendiendo pasajes sin tener buses para cumplir el servicio, causen nuevos accidentes.
Ese fatídico lunes, los pasajeros se acercaron a la Terminal de Buses para comprar pasajes. Los operadores de la empresa Tequilazo vendieron pasajes con destino a Santa Cruz comprometiendo un bus Leito, recuerda Ordoñez.
Cuando todos se presentaron a la hora de salida no había el bus. La empresa argumentó que éste sufrió un desperfecto y que en reemplazo habilitarían otro motorizado. El contratiempo hizo que la salida demorara alrededor de dos horas.
Consultado, el administrador de la Terminal de Buses, Jorge Rojas, dijo que ese modo de operar es recurrente en las empresas pequeñas. El responsable de la oficina de Defensa del Consumidor (ODECO) de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Telecomunicaciones y Transporte (ATT), William Román, explicó que esa práctica está permitida, pues la empresa tiene la obligación de garantizar el viaje de los pasajeros.
Raúl Ordoñez cuenta que esa noche estuvo monitoreando el viaje de sus hijos a través de contactos cada media hora. Sus hijos le comunicaron que el bus estaba yendo rápido. Pararon a cenar en la carretera y allí instaron a los pasajeros a que comieran de prisa. El viaje continuó y el bus seguía imprimiendo velocidad; algunos pasajeros reclamaron al chofer. “No se preocupen, tranquilos nomás”, había respondido el conductor, según el relato de los pasajeros.
El vuelco ocurrió alrededor de la 1:00 del martes, en el sector de Pérez. El bus se embarrancó. En la audiencia de medidas cautelares, el chofer argumentó que fue por cansancio; los pasajeros, por exceso de velocidad, sostiene Ordoñez.
Raúl Rudy y Lourdes junto a otras tres personas, cinco en total, fueron los infortunados. Al cabo de unos días, la cifra subió a siete, luego a ocho. Dos pasajeros aún luchan por salir de un cuadro crítico de salud.
El padre de la familia Ordoñez está convencido de que en la Terminal de buses hay muchas irregularidades que comenten algunas empresas, especialmente las pequeñas, con tal de ganar unos pesos más sin importar el riesgo de la vida de los pasajeros.
El día de la salida del bus se evidenció otra irregularidad a tomar en cuenta: en la lista figuraba el nombre de un chofer que no viajó, fue otro el reemplazante, relata Ordoñez.
Francisco Y. es el nombre del conductor que protagonizó el accidente. El caso por homicidio en accidente se ventila en un juzgado cautelar de Aiquile. En la audiencia de medidas cautelares se benefició con medidas sustitutivas a la detención preventiva, según el padre de las dos víctimas, quien lamenta que los familiares no hubieran participado de ese actuado judicial porque estaban abocados a recuperar, velar y enterrar a sus fallecidos; otros, atendiendo a sus heridos.
Raúl Ordoñez ahora quiere justicia y pide a los familiares que no se conformen con el proceso penal, pues una sanción sólo podría recaer en el chofer. También plantea una acción civil para que la línea de transporte asuma responsabilidades y se deje un precedente para que otras empresas no actúen irresponsablemente. Los interesados pueden contactarse con el número 72185811.