Crisis 2019: La UE rechaza acusaciones del Presidente
La Cancillería, por su parte, advierte que la Fiscalía establecerá responsabilidades
2019. Hubo enfrentamientos callejeros tras la renuncia y huída del presidente Evo Morales. Foto: Archivo La Unión Europea (UE) y la administración del presidente Luis Arce cruzaron posiciones ayer respecto a la crisis política y social de 2019 en el país. El bloque europeo rechazó unas recientes declaraciones del mandatario y dijo que viabilizó una salida democrática, mientras el Gobierno señaló que una investigación en curso determinará las responsabilidades locales e internacionales por la ruptura “del orden constitucional" ese año.
La Cancillería señaló en un comunicado que “esos hechos se encuentran en proceso de investigación por las autoridades competentes, lo que permitirá identificar el grado de responsabilidad de los actores nacionales e internacionales que hubiesen participado”.
Horas antes, desde Bruselas (Bélgica), la UE dijo en otro comunicado, que rechazaba “firmemente” la reciente acusación formulada por Arce contra el exembajador de la UE en Bolivia, León de la Torre, de haber participado en un “golpe de Estado” contra el exmandatario Evo Morales.
Arce, su gobierno y su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), señalan insistentemente que ese año se produjo una ruptura constitucional protagonizada por militares, policías y políticos de derecha.
“GOLPE DE ESTADO”
El “golpe” –según el oficialismo– contó con el apoyo de la UE, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Iglesia católica y los gobiernos del argentino Mauricio Macri y del ecuatoriano Lenin Moreno.
Arce volvió a afirmarlo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, la semana pasada.
La Paz acotó que “comparte” la visión de la Unión Europea respecto a construir una relación sólida, basada en “el respeto mutuo, la complementariedad, la solidaridad y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados”.
A fines de 2019 se produjo una fuerte convulsión social en Bolivia, cuando un informe de auditoría de la OEA encontró indicios de fraude en las elecciones generales. Morales renunció tras manifestaciones opositoras y movilizaciones de la Policía y las FF.AA. y se exilió primero en México y luego en Argentina.
La violencia social que se desató en esos días se saldó con 37 muertos, según una investigación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El GIEI-Bolivia de la CIDH concluyó que fuerzas militares y policiales cometieron masacres contra civiles, incluyendo “ejecuciones sumarias”.
La expresidenta Jeanine Áñez, sucesora de Morales (2019-2020), está detenida por esos hechos desde hace más de seis meses. El Tribunal Supremo de Justicia envió al Parlamento una acusación contra ella por genocidio.
ACUSACIONES
La pasada semana, ante la ONU, Luis Arce acusó a la OEA de promover "golpes de Estado" y "desestabilizaciones"; también criticó al entonces representante de la Unión Europea en Bolivia, León de la Torre.
La voz de la UE sobre el conflicto
La Unión Europea (UE) expresó ayer su rechazo firme a las acusaciones del presidente Luis Arce contra el exembajador De la Torre, de haber participado en una “ruptura del orden constitucional”.
“La UE rechaza firmemente la acusación formulada por el Presidente Luis Arce contra el ex embajador de la UE en Bolivia, alegando que éste participó en 'la ruptura del orden constitucional' en el contexto de la crisis política de Bolivia en 2019”, dice un comunicado del organismo atribuido a la portavoz de Asuntos Externos, Nabila Massrali.
El comunicado se afirma que los diálogos de noviembre de 2019 se realizaron por solicitud expresa del entonces Gobierno de Evo Morales.
“En noviembre de 2019, la Unión Europea ayudó a facilitar reuniones involucrando actores claves de todos los partidos políticos, incluidos representantes del MAS, bajo el liderazgo de la Iglesia Católica y por solicitud explícita del Gobierno del Presidente Evo Morales”, dice el texto.
En esos diálogos participó el entonces embajador de la UE. En esas reuniones se analizó la situación del país en el contexto de la crisis y renuncia de Evo Morales. ¡El objetivo de esas reuniones fue ayudar a pacificar la situación en el país en un momento de extrema tensión, a través de la creación de una plataforma de diálogo, con el objetivo de evitar más violencia y poner fin a la crisis que sacudió a Bolivia”, afirmó la UE.