Vuelve a la cárcel: Dictan cinco meses de detención preventiva para Elvira Parra
La exdirectora del Fondo Indígena será recluida en el penal de Miraflores por un proceso vinculado a un proyecto de producción de miel; su defensa anunció que apelará la decisión judicial
La Justicia determinó la detención preventiva por cinco meses para la exdirectora del Fondo Indígena, Elvira Parra, mientras avanzan las investigaciones en su contra dentro de un proceso relacionado con un proyecto de producción de miel.
La medida fue dispuesta por una autoridad judicial que ordenó su reclusión en el penal de Miraflores. Según informó su defensa, se presentará una apelación con el objetivo de revertir la decisión.
El abogado Vladimir Gonzales explicó que el juez argumentó que el proceso aún se encuentra en etapa investigativa y que todavía existen personas que deben prestar declaración. Asimismo, la Fiscalía sostuvo que existe riesgo de fuga, tomando en cuenta un antecedente penal que, según la defensa, ya fue cumplido por Parra, aunque todavía figura en los registros.
Durante la audiencia también se puso en conocimiento de la autoridad judicial el estado de salud de la exfuncionaria. De acuerdo con el jurista, la condición de Parra se habría deteriorado mientras permanecía en celdas policiales; sin embargo, el juez decidió mantener la medida de detención preventiva.
La decisión de enviarla al penal de Miraflores y no al centro penitenciario de Obrajes responde a que en este último recinto se encuentra la coacusada Lidia Patty. La determinación busca evitar cualquier tipo de contacto entre ambas mientras continúan las investigaciones.
Horas antes, el defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, calificó la situación de Parra como “una persecución inhumana” y recordó que la exdirectora enfrenta 55 procesos vinculados al caso del Fondo Indígena, varios de los cuales siguen en investigación pese a haber transcurrido más de una década.
Parra ya había permanecido con detención preventiva entre 2015 y 2023. Según la Defensoría del Pueblo, algunos de esos procesos continúan activos en distintos departamentos del país, lo que obliga a constantes traslados para asistir a audiencias judiciales.
Días atrás, su esposo, Joaquín Chuquimia, manifestó preocupación por la situación judicial que enfrenta y afirmó temer que pueda tener “el mismo final que Marco Antonio Aramayo”.