Chile incauta 68,7 toneladas de carga con droga proveniente de Bolivia
Autoridades califican el operativo como histórico y Bolivia activa investigaciones por redes de tráfico internacional
Un operativo de gran escala en el puerto de Arica, en Chile, permitió la incautación de 68,7 toneladas de carga contaminada con sustancias ilícitas, en envíos que tenían origen en Bolivia y destino final en puertos de Europa y Norteamérica. Las autoridades chilenas calificaron el procedimiento como histórico por la magnitud del decomiso.
De acuerdo con los reportes, se identificaron tres cargamentos —de madera y productos de caucho— impregnados con clorhidrato de cocaína y ketamina. Uno de ellos correspondía a 24.500 kilogramos de madera de tajibo, contaminada con ambas sustancias y con destino a Hamburgo, Alemania. Otro envío, de 21.570 kilogramos de baldosas de caucho, contenía ketamina y estaba dirigido a Manzanillo, México. El tercer cargamento, de 22.656 kilogramos de madera aserrada, también con ketamina, tenía como destino Venecia, Italia.
En total, 24.500 toneladas estaban mezcladas con cocaína y ketamina, mientras que 44.226 toneladas contenían exclusivamente ketamina, según el detalle del operativo.
Desde Bolivia, el viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó que se activaron acciones investigativas desde el inicio del caso, incluyendo allanamientos, aprehensiones y el secuestro de dinero, documentación y equipos. “No se trata de un caso aislado, sino de modalidades que están siendo investigadas”, afirmó.
El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, explicó que los resultados responden a un trabajo sostenido de inteligencia interinstitucional. “Este procedimiento es una seguidilla, no es el primero que tenemos de estas características (…) tiene que ver con el trabajo que se ha hecho entre las distintas instituciones”, señaló.
El operativo fue liderado por la Fiscalía de Arica, con la participación de la Policía Marítima, el Servicio Nacional de Aduanas, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI), quienes coordinaron tareas de control portuario, análisis criminal e inteligencia marítima.
Dos de las incautaciones se lograron gracias a la identificación de patrones de riesgo, inconsistencias en la documentación y perfiles logísticos vinculados a actividades ilícitas. El tercer caso surgió tras la fiscalización de un camión en ruta, cuya carga fue trasladada al puerto para una revisión más exhaustiva, donde se confirmó la presencia de droga.
Según las autoridades chilenas, en los tres procedimientos se realizaron inspecciones físicas con apoyo de binomios caninos, lo que permitió detectar indicios de sustancias ilegales y orientar las investigaciones. El fiscal Carrera remarcó que los controles no son aleatorios, sino resultado de análisis previos. “Ninguno de los contenedores que se ha revisado ha sido por mera arbitrariedad, sino que porque nuestros análisis alertan un riesgo”, concluyó.