Heridas abiertas en las víctimas de los abusos de curas jesuitas
La situación de los presuntos encubridores se complicó con una denuncia penal
SANTA CRUZ. Imagen cedida por una de las víctimas de Roma en la que el jesuita aparece con una niña en Charagua, en los años 90. Los testimonios de dos de las víctimas del cura Luis María ‘Lucho’ Roma Padrosa marcan un nuevo giro en el caso de los abusos sexuales cometidos en las últimas décadas del siglo pasado por miembros españoles de la Compañía de Jesús en Bolivia. Si bien los principales denunciados ya han fallecido –Roma, en 2019–, se busca una condena para sus presuntos encubridores, algunos de ellos bolivianos.
La agencia EFE recordó que en febrero de ese mismo año destapó el caso de este sacerdote a partir de la denuncia de un exmiembro de la Compañía de Jesús que había pedido anonimato, basada en una treintena de fotografías en las que reconoció al cura en escenas sexualizadas con menores de entre seis y doce años, sumadas a las descripciones que el propio religioso asentó en un diario.
LA DENUNCIA PENAL
Las víctimas de Roma identificadas hasta el momento suman alrededor de 70 y dos de ellas, Leila y Rebeca, presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía departamental de Santa Cruz el pasado 27 de marzo. Esta ruptura del silencio es clave debido a que, en los últimos tres años, este caso se vino archivando por falta de denunciantes.
La denuncia, apuntalada por la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), señala a los españoles Ignacio Suñol y Antonio Menacho, además de los exaltos mandos bolivianos Osvaldo Chirveches y René Cardozo, junto al religioso Arturo Moscoso.
Señala que Menacho y Cardozo presuntamente conocían las agresiones, mientras que Chirveches y Suñol fueron los encargados de gestionar la investigación previa, que fue guardada en “reserva” en la curia jesuita de La Paz por disposiciones superiores.
A fines de 2025, ya se dictó una primera sentencia contra los exjefes jesuitas Ramón Alaix y Marcos Recolons a un año de prisión por encubrir los abusos de Pedrajas.
EL CASO PEDRAJAS
En 2023, el diario español El País publicó la historia del jesuita Alfonso ‘Pica’ Pedrajas, quien confesó en su diario personal haber abusado de más de 80 niños en el colegio Juan XXIII de Cochabamba. Pedrajas también habría mencionado que comentó de sus actos a los provinciales de la época en que se produjeron los abusos.
En días posteriores, la Conferencia Episcopal Bolivia expresó su posición mediante un comunicado en el que destaca la siguiente frase: “Como Iglesia condenamos estas acciones, nos solidarizamos con las víctimas que han sufrido hechos de abuso sexual, les pedimos perdón”.
EN BOLIVIA, ¿EN SUCRE?
Desde entonces, el escándalo de los jesuitas involucrados en pederastia tuvo repercusiones en el país ibérico y en Bolivia, donde al menos un testimonio mencionó al catalán Antonio Gausset Capdevilla, ‘el padre Tuco’, fallecido en 2020.
El 6 de mayo de 2023, el exaspirante jesuita Pedro Lima hizo afirmaciones en ese sentido a El País, y semanas más tarde, al presentarse a declarar en la Fiscalía de Chuquisaca, identificó a Gausset y Luis Tó en los abusos a niños y adolescentes en centros de protección y formación del país. Además, a los sacerdotes Menacho, Marcos Recolons, Ramón Alaix, René Cardozo, Chirveches y Suñol como encubridores.
En Sucre, Gausset fue capellán de la extinta Corte Suprema de Justicia (CSJ) y director departamental de Fe y Alegría.
Voz de las víctimas de abusos sexuales
Carla (nombre ficticio a petición de la denunciante) dijo a EFE que Roma invitaba a muchos niños a su habitación, en la comunidad jesuita en Charagua, a “mirar películas”, y que él les ofrecía chocolates y galletas.
“No nos hemos dado cuenta de que con la bebida que nos daba perdíamos el conocimiento (...) porque cuando reaccionábamos y nos veíamos con él, sacaba las fotos”, detalló sobre los presuntos sucesos que habrían ocurrido a principios de la década del 2000, según ella. El relato de Carla coincide con el de Paola (nombre ficticio a petición de la denunciante), quien relató a EFE que en las sesiones de películas los niños que invitaba Roma perdían el conocimiento, situación que el cura aprovechaba para registrar videos y fotografías, afirmó.
Carla mencionó que con la presentación de la denuncia busca “descansar tranquila” y que la justicia también sancione a las “personas cómplices”.
Por su parte, Paola mencionó que su denuncia es para que esto “no le pase a ninguna niña” y que la Compañía de Jesús se cierre en Bolivia tras conocerse que las denuncias que involucran a jesuitas “siguen” apareciendo.
España: Piden información al colegio
La Síndica de Greuges (Defensora del Pueblo catalán) pidió información al colegio Jesuïtes Casp, situado en Barcelona, sobre el envío y encubrimiento de sacerdotes que cometieron pederastia en Bolivia desde la década de 1970.
De esa institución es de dónde salieron algunos de los agresores que fueron enviados a Bolivia, según se lee en una reciente información de El País, firmada por Caio Ruvenal.
La consulta se realizó una semana después de que la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes, la asociación de víctimas cuyos casos fueron destapados por El País en 2023, entregara un informe a la Síndica y al Parlament de Cataluña exigiendo “una respuesta institucional ante el mayor caso de pederastia de América Latina”, agrega.
Y complementa que uno de los requerimientos del informe es que la Síndica y el Parlament llamen a testificar al oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Jordi Bartomeu, quien desde 2018 es uno de los investigadores a los que el Vaticano envió a investigar los escándalos de pederastia en el seno de la Iglesia.