La polémica detrás de la Ley Brisa
El proyecto de ley que busca eliminar la impunidad en delitos sexuales contra menores enfrenta su etapa más crítica. Mientras algunos sectores piden su aprobación, otros advierten sobre riesgos en la redacción técnica que podrían vulnerar garantías básicas.
El proyecto de ley que busca eliminar la impunidad en delitos sexuales contra menores enfrenta su etapa más crítica. Mientras algunos sectores piden su aprobación, otros advierten sobre riesgos en la redacción técnica que podrían vulnerar garantías básicas.
La Ley Brisa no es solo un proyecto de refor ma al Código Penal boliviano; es el resultado de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que obligó al Estado a reparar décadas de negligencia. Sin embargo, lo que nació como un consenso para proteger a la niñez, se ha convertido hoy en un campo de batalla legal en la Asamblea Legislativa.
El fin del "estupro": El núcleo del debate
Uno de los puntos más controvertidos es la desaparición de la figura del estupro. Actualmente, el sistema permite que casos de abuso contra adolescentes sean juzgados con penas menores bajo el argumento de la “seducción”. La Ley Brisa propone que todo acto sexual con un menor sea tipificado como violación, eliminando matices.
Para los defensores de la norma, esto cierra una “puerta de escape” para agresores. Para los críticos, se rompe el principio de proporcionalidad, al no distinguir entre distintos niveles de coacción o contextos de edad en la adolescencia tardía.
La falta de taxatividad
El debate técnico se estancó en un concepto jurídico complejo, se trata de la taxatividad. Según diversos penalistas, el proyecto utiliza términos subjetivos para definir el consentimiento.
Esta falta de precisión podría, irónicamente, generar un efecto contrario, causando una gran complejidad, por ejemplo, cuando existe una relación entre personas de 17 y 18 años, una categorizada como menor de edad y la otra como adulto, pese a la escasa diferencia en cuanto a madurez física y emocional.
¿Qué sigue?
La Ley Brisa se encuentra en una encrucijada. Por un lado, la presión de organismos internacionales y la alarmante cifra de abusos en Bolivia urgen su promulgación. Por el otro, la necesidad de ajustar su redacción para que sea una herramienta blindada contra fallas procesales.
El origen del nombre
Brisa de Angulo buscó justicia en Bolivia durante más de 20 años por el abuso sufrido en su adolescencia a manos de un familiar. Tras encontrar solo obstáculos y revictimización en el sistema local, su caso llegó a CXDH, cuya sentencia hoy da nombre a esta ley.