Violencia y destrozos marcan protestas de mineros y maestros en el centro paceño
Más de 10 aprehendidos, ataques a periodistas y daños a infraestructura pública se registraron durante las movilizaciones que también derivaron en pedidos de renuncia presidencial
Una jornada de tensión, daños materiales y enfrentamientos se vivió este jueves en el centro de La Paz, donde marchas protagonizadas por mineros cooperativistas y maestros rurales derivaron en hechos de violencia, dejando más de una decena de aprehendidos, agresiones a periodistas y múltiples afectaciones al ornato público y a negocios de la zona.
Las protestas se iniciaron alrededor de las 14:30 en distintos puntos del centro paceño. Mientras los cooperativistas se concentraron en inmediaciones de la Plaza Murillo, los maestros rurales se movilizaron sobre la avenida Arce, frente al Ministerio de Educación, en medio del malestar de la ciudadanía que se vio impedida de desarrollar sus actividades con normalidad.
“Necesito trabajar, transportarme. Toda la gente está molesta, no podemos trabajar”, expresó un ciudadano que incluso fue agredido tras manifestar su rechazo a las movilizaciones. Comerciantes del área también tomaron previsiones retirando sus puestos, aunque varios letreros resultaron quemados durante los disturbios.
El descontento se extendió entre la población afectada. “No estoy de acuerdo con las movilizaciones. Entre nosotros nos estamos lastimando y bloqueando”, lamentó una comerciante cercana al Mercado Lanza, quien además advirtió que los bloqueos están encareciendo los alimentos.
Durante la jornada, el uso de dinamita por parte de los cooperativistas provocó rajaduras en calles y avenidas, además del empleo de bloques de concreto extraídos de espacios públicos, como la plaza de la Casa de la Cultura, para obstaculizar el tránsito vehicular.
La respuesta policial incluyó el uso de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, quienes respondieron con piedras y explosivos. En ese contexto, se procedió a la aprehensión de más de 10 personas involucradas en los hechos de violencia.
La cobertura periodística también se vio afectada. Trabajadores de distintos medios fueron agredidos en varios puntos del centro. En la calle Obispo Cárdenas, un periodista fue retenido y golpeado por al menos cuatro mineros, mientras que en la avenida Arce, un reportero de televisión resultó herido por una pedrada lanzada por maestros rurales.
Los daños a la infraestructura pública fueron evidentes, especialmente en puertas del Ministerio de Educación, donde los movilizados derribaron parte de un muro, destruyeron jardineras, volcaron basureros y lanzaron piedras contra el edificio.
Las protestas se desarrollaron en un contexto de creciente tensión política, con consignas que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz. “Pollo incapaz, ¿por qué no te vas?”, coreaban algunos manifestantes, mientras que varios aprehendidos también respaldaron esa demanda.
Pasadas las 19:00, las movilizaciones comenzaron a disiparse y algunos de los detenidos fueron liberados. No obstante, uno de los mineros afirmó que el pedido de renuncia presidencial se mantiene, pese a que inicialmente la protesta había sido planteada como una demanda sectorial.