Contingente retrocede en Vilaque tras ataque con dinamita durante operativo de desbloqueo
El avance del corredor humanitario se frena ante nuevas explosiones y la resistencia de bloqueadores en la ruta Oruro–La Paz
El operativo para habilitar el corredor humanitario en la carretera Oruro–La Paz sufrió un revés la tarde de este sábado, cuando efectivos policiales y militares se vieron obligados a retroceder tras ser atacados con dinamita en la localidad de Vilaque.
El contingente, que había partido desde El Alto en horas de la mañana, logró abrirse paso en varios puntos de bloqueo, en algunos casos mediante el uso de agentes químicos ante la resistencia de los manifestantes. Detrás del despliegue avanzaba una extensa fila de buses, camiones y vehículos particulares que intentaban aprovechar la apertura de la vía.
Sin embargo, el trayecto no estuvo exento de incidentes. Algunos de los motorizados que seguían al convoy fueron apedreados por grupos que rechazaban la habilitación del paso humanitario.
Al llegar al peaje entre Vilaque y Copata, los uniformados evaluaron la situación ante reportes que advertían de nuevos ataques más adelante. Minutos después, las primeras detonaciones confirmaron el riesgo, obligando al contingente a replegarse.
El retroceso, según versiones preliminares, responde a una estrategia para buscar rutas alternas que permitan continuar con la habilitación del corredor, en medio de un escenario marcado por la persistente conflictividad y el uso de explosivos por parte de los bloqueadores.