Asesinato de juez en Cochabamba, sin autores materiales a 7 meses del hecho
Según memoriales, hay estructuras criminales ligadas al narcotráfico sin investigar
COCHABAMBA. Una captura de video del día del hecho y la escena del crimen ocurrido en noviembre de 2025. Foto: Archivo Antes del asesinato del magistrado del Tribunal Agroambiental Víctor Hugo Claure, otro crimen remeció a los jueces bolivianos: el del chuquisaqueño Wilber Marcial Cruz Arancibia, juez del Tribunal de Sentencia N° 1 de Villa Tunari, victimado a tiros el 7 de noviembre de 2025 en Cochabamba, delante de su hijo. Transcurrieron casi siete meses y hasta ahora ninguna persona está tras las rejas como autora material, aunque hubo una nueva aprehensión al finalizar esta semana.
Según consta en archivos, Remberto López Herbas y Elvis Villarroel Calle, recluido el primero en el penal San Pablo de Quillacollo y el segundo en San Sebastián, fueron señalados como autores intelectuales del crimen. En el caso de Remberto, los investigadores señalaron similitudes en la letra de una libreta hallada en su celda y la de una nota dejada en el auto del juez cuando lo asesinaron.
Además, la víctima había conocido su proceso por un secuestro ligado al narcotráfico.
Ya imputado por el caso y trasladado a la cárcel cruceña de Palmasola, Remberto López Herbas fue asesinado a tiros el 26 de noviembre en ese penal de máxima seguridad.
Elvis Villarroel, trasladado a la cárcel de El Abra, no corrió esa suerte. Recientemente, pidió sobreseimiento al sostener que no existe un elemento objetivo que lo involucre en el crimen del juez Cruz.
En medio de las primeras investigaciones, el abogado Lurwyn Ledezma, quien se presentó como control social, acusó al juez victimado de haber recibido un pago del crimen organizado y aseguró que su asesinato era un ajuste de cuentas, según consta en archivos y medios.
A eso, el abogado de la familia de la víctima en esas fechas, Jhon Rioja, declaró a los medios que el juez había sido ejecutado por negarse a ceder a un chantaje y liberar a un preso acusado de violación a una niña de cinco años.
No hubo más imputados hasta el 7 de mayo, cuando la Fiscalía amplió la imputación formal en contra del suegro de Remberto López, Germán Fuentes Lizarazu. Este último fue acusado por un testigo protegido de presuntamente haber pagado 50.000 dólares al juez asesinado para que liberaran a su yerno; el juzgador supuestamente incumplió y por eso lo victimaron.
A la fecha, Germán Fuentes está con paradero desconocido, según revela un documento oficial con fecha del 4 de mayo.
ÚLTIMOS MEMORIALES
Este 30 de abril, la madre del juez asesinado, a través de un representante legal, Grover Salvatierra, presentó un memorial ante Marcelo Villarroel, fiscal de materia de la Fiscalía especializada en delitos contra la vida de la capital de Cochabamba.
En ese documento solicitaba formalmente la ampliación de plazo para evitar el cierre prematuro de la investigación, a lo que se dio curso. La argumentación del abogado: el crimen no fue un hecho aislado, sino una ejecución por encargo, vinculada a estructuras del crimen organizado transnacional y redes de sicariato. La petición destaca la necesidad de realizar actos investigativos adicionales, orientados a identificar a autores intelectuales, determinar el financiamiento, reconstruir redes de apoyo y analizar comunicaciones y vínculos.
Pide tomar en cuenta la causa del secuestro que atendió la víctima y la sucesión de asesinatos por sicariato que se remontan a enero de 2025.
En otro memorial, presentado el mismo 30 de abril, la madre del juez reitera este pedido con varias puntualizaciones.
Por ejemplo, adjunta códigos QR de videos que corresponden al momento de la ejecución. Según el expediente, el análisis, al menos hasta esa fecha, se había centrado en videos del festival colegial de danzas al que el juez había asistido con su hijo, horas antes de ser asesinado.
Por otra parte, el representante legal de la madre cuestiona la pericia grafológica realizada a la nota dejada en el lugar del crimen y a otras halladas en la celda del reo asesinado, sindicado como autor intelectual.
Antes, en marzo, el abogado de la madre del juez pidió citar a cuatro personas, señaladas como asesinas del juzgador por Remberto López, antes de su ajusticiamiento en Palmasola.
A ello, la Fiscalía responde que no había logrado “encontrar registro alguno de esos ciudadanos”, por lo que resultaba inviable realizar esa exigencia al investigador “máxime cuando la parte proponente no ha coadyuvado proporcionando información adicional para su localización”.
PEDIDO DE PROTECCIÓN
En el primer memorial, el representante legal de la madre del juez asesinado solicita formalmente que le otorguen medidas de protección, que sí fueron dadas desde un principio a su nieto y al testigo protegido.
El caso “involucra riesgos reales para la vida e integridad de la víctima indirecta, quien es mujer, adulta mayor y carece de medios para enfrentar estructuras criminales”, reza.
Además, en la sección del petitorio, se pide concretamente “adoptar medidas efectivas de protección para la familia de la víctima, testigos, peritos y servidores públicos, considerando el riesgo de represalias y eliminación de fuentes de información”.
LA RESPUESTA
Según la documentación del caso, el fiscal a cargo se pronunció sobre la ampliación de la etapa preparatoria.
“En atención a lo expuesto en lo principal y en los otrosíes señalados, donde de manera reiterativa se solicita pronunciamiento respecto al plazo de la etapa preparatoria, corresponde precisar que, de la revisión de antecedentes, se evidencia la existencia de una ampliación de la investigación dispuesta en contra de Germán Fuentes Lizarazu, la cual se encuentra debidamente sometida a control jurisdiccional”, se lee en un documento que data del 4 de mayo, en el que se añade que, “ante el desconocimiento de su paradero, se procedió a su emplazamiento mediante publicación edictal en fecha 17 de abril de 2026”. Como ya se señaló, el 7 de mayo fue imputado.
MÁS CRÍMENES
Seis meses después del crimen del juez Marcial Cruz, el magistrado del Tribunal Agroambiental Víctor Hugo Claure fue abatido a tiros en Santa Cruz, el 30 de abril.
Transcurrió un mes y todavía se desconocen con claridad los móviles del asesinato y también la identidad de los sicarios; la investigación fue declarada en reserva.
A raíz del crimen de Claure y ante la ola de reacciones dentro y fuera del país, el Órgano Ejecutivo otorgó dos miembros de seguridad a cada magistrado de los altos tribunales.
El 17 de mayo, el vehículo del fiscal de Bermejo, en Tarija, fue incendiado con un explosivo activado por un hombre desconocido, en un hecho calificado como un “atentado criminal” por la Fiscalía General del Estado. Hay un adolescente aprehendido y el fiscal general, Roger Mariaca, aseguró que ya tienen identificada a la organización criminal que está detrás del hecho.
EL HECHO
Eran las 22:52 del 7 de noviembre de 2025 cuando una cámara de vigilancia registró la aparición de una motocicleta con dos ocupantes en la intersección de la calle Diego Almagro con la avenida D'Orbigni, en Cochabamba.
La moto se acercó a la ventana del conductor de un vehículo, el juez Wilber Cruz, quien esperaba el cambio del semáforo.
Según los registros, el auto avanzó y luego retrocedió levemente; la moto giró en “U”, se detuvo junto a la ventana del copiloto por segundos, hubo tres disparos y escapó. Dejó una nota manuscrita: “Por no cumplir tu trabajo. Te lo advertí… igual Cristina. Perro”.
El juzgador tenía 38 años y era juez del Tribunal de Sentencia N° 1 de Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba, señalado como zona roja por la presencia del narcotráfico.
Ese viernes, había acompañado a su hijo de 17 años a un festival de danzas folclóricas y luego fueron a cenar.
Abogada de 67 años, aprehendida
Este jueves, una abogada de 67 años (N.A.) fue aprehendida tras su vinculación al asesinato del juez Wilber Cruz en calidad de cómplice debido a audios y mensajes que intercambió con la víctima el día del hecho sobre su ubicación.
La Fiscalía concluye que la abogada adulta mayor sabía dónde estaba la víctima y pasó la información a los asesinos, además de su presunta vinculación con uno de ellos, presentado por la misma víctima.
En su declaración, la abogada negó cualquier participación el hecho y dijo que el juez Cruz era su amigo y mentor por la “orientación legal” que le prestaba al ser ella una persona de la tercera edad. Debido a uno de los mensajes en el que le anuncia al juez: ”ya tengo su encargo”, aclaró que se trataba de un whisky y, a la pregunta de cómo gratificaba el apoyo que le daba el juez, niega haberle dado dinero alguna vez, solo bebidas.
Le dieron detención preventiva en una audiencia de medidas cautelares.