Debilidad institucional y corrupción oxigenan el tráfico de oro en Bolivia, según experto
“Bolivia, en los niveles internacionales, carece de trazabilidad”, afirmó Alfredo Zaconeta, señalando que esto forzó el desplazamiento de las exportaciones desde mercados exigentes como Estados Unidos hacia destinos con menores controles, como los Emiratos Árabes e India.
El hallazgo de 189 kilogramos de oro, valorados en aproximadamente 25 millones de dólares, en el aeropuerto de Viru Viru, es para el investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), Alfredo Zaconeta, una “oportunidad vista en la debilidad del Estado”.
Según el experto, este caso ratifica un diagnóstico de larga data en la que Bolivia posee una institucionalidad minera permeada por la corrupción y carente de herramientas de control efectivas.
Para el investigador, lo sucedido en Viru Viru no es novedoso y citado por Correo Play recordó casos previos. Esta falta de acciones oportunas permitió que los intentos de contrabando prosigan de manera sistemática.
Zaconeta indicó que la debilidad se manifiesta en la falta de trazabilidad y citó como ejemplo al Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom), institución que no logró establecer un sistema que permita rastrear el trayecto del oro en la cadena productiva.
“Bolivia, en los niveles internacionales, carece de trazabilidad”, afirmó, señalando que esto forzó el desplazamiento de las exportaciones desde mercados exigentes como Estados Unidos hacia destinos con menores controles, como los Emiratos Árabes e India.
Para el experto, la solución de fondo ante esta crisis de fiscalización no radica simplemente en parches normativos, sino en la promulgación de una Ley del Oro integral que trascienda la mera recaudación de regalías y aborde las dimensiones económica, ambiental y territorial de una actividad que representa casi el 50% del valor de la producción minera nacional.