Declaran en emergencia a las Unidades de Terapia Intensiva del país
Médicos reclaman por la falta de condiciones para afrontar la lucha contra el coronavirus
El hospital Japonés en Santa Cruz es uno de los nosocomios que colapsaron en el país. Foto: El Deber Todas las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) y Medicina Crítica del país fueron declaradas en emergencia nacional a partir de este lunes, ante el inminente avance de la pandemia de coronavirus, la falta de condiciones para encarar esta enfermedad y después de varias promesas incumplidas por parte del Gobierno.
Así lo decidieron cerca de la medianoche de este domingo los médicos de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, en una reunión virtual en la que confirmaron el colapso de algunos hospitales y alertaron de un probable escenario calamitoso en las próximas semanas.
Además de declarar en emergencia a las UTI, enviarán una carta al Ministerio de Salud, según informó a Correo del Sur Digital el presidente de la Sociedad de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, Adrián Ávila.
PROMESAS INCUMPLIDAS
Los intensivistas enfatizaron en el incumplimiento de las promesas de equipamiento de las UTI del país, adonde llegan a parar los pacientes de coronavirus que tienen comprometida su vida.
Algunos de los galenos que tomaron la palabra en el encuentro virtual de anoche, que duró varias horas, hicieron notar que las promesas datan hasta de dos o tres meses. Reclamaron, sobre todo, la falta de camas especiales para las UTI, además de ventiladores.
LAS PRINCIPALES DEMANDAS
Entre las demandas de este sector, que encabeza la primera línea de lucha contra el covid-19, figura la falta de camas y de equipamiento en las UTI del país. Ávila hizo notar al respecto que el total de camas disponibles, sumando las del sector público, las cajas de salud y las clínicas privadas, no alcanza ni al 50 por ciento de las necesarias.
En su reunión de anoche, intensivistas de todo el país también coincidieron en señalar la falta de protección personal, falta de pruebas de diagnóstico de covid-19 y falta de medicación, así como la falta de equipos complementarios en las UTI. Entre estos mencionaron varios que, según su criterio profesional, son imprescindibles.
También reclamaron por la inestabilidad laboral de muchos intensivistas que, según revelaron, tienen contratos temporales. Algunos incluso fueron contratados por solo tres meses, ante la emergencia nacional.
NO SE HARÁN RESPONSABLES
En un comunicado que harán conocer en el transcurso de la mañana de hoy, los intensivistas pedirán a la población boliviana que se sume a ellos en esta exigencia e mejores condiciones para el precario sistema de salud.
En uno de esos puntos, según adelantó Ávila a este medio, los intensivistas advierten que no se harán responsables de las complicaciones de los pacientes críticos en caso de no revertirse sus observaciones.
En representación de Chuquisaca participó el doctor Joel Gutiérrez, presidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva - Filial Sucre, quien señaló que en la capital siguen esperando el equipamiento de los hospitales, pese a que ya pasaron cerca de tres meses desde el inicio de la emergencia sanitaria.
De acuerdo con un informe nacional que dio a conocer el doctor Ávila, Sucre necesita 63 camas UTI, pero apenas cuenta con 30.
Los intensivistas pedirán el apoyo a esta demanda de todo el equipo multidisciplinario que trabaja a diario junto a ellos en las UTI del país: los médicos ASO (Año de Servicio Obligatorio), residentes, las licenciadas en Terapia Intensiva y los auxiliares, entre otros profesionales de distintas especialidades.