Ruina en Azurduy: Madre e hija mueren aprisionadas
El esposo quedó enterrado por el barro, pero reaccionó y se salvó de morir
Felicidad Ríos de 19 años de edad y su hija Carmen Ortega, de 3, murieron enterradas por el lodo que se desprendió de un cerro en la comunidad Torrecillas, cantón Las Casas del municipio de Azurduy.
Su pequeño cuarto con paredes de tapialeras (hechas de tierra y arena) no resistió la presión de la mazamorra, que dejó bajo piedras y barro los sueños de una joven familia, que ansiaba con tener una nueva casa que estaba en plena construcción.
Eran aproximadamente las 23:00 del miércoles, cuando el lodo derrumbó la pared de la pequeña habitación que ocupaba la joven familia. Ese día, Ríos fue a la casa de sus padres y regresó a la vivienda de sus suegros, donde vivía, con su esposo, a las 20:00, contó el alcalde de Azurduy, Griseldo Martínez, quien fue a prestar ayuda a la familia en desgracia.
Como todas las noches, Felicidad, Carmen y Lucas, el esposo, ingresaron a dormir a su habitación, mientras una incesante lluvia caía sobre la comunidad, que en realidad se arrastraba ya desde hace dos días. En otra habitación de la misma casa estaban descansando los padres de Lucas.
Eran las 23:00 y la noche se hizo más noche para Lucas que, al igual que su esposa e hija, quedó enterrado por el golpe. Él se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo y reaccionó para sacar a flote su cuerpo, mas su pareja y su niña no pudieron hacer lo mismo. Quedaron enterradas y por más que intentó salvarlas…ya era tarde.
El Alcalde de Azurduy dijo que la tragedia ocurrió en una familia “muy pobre”, que apenas vivía de la producción de papa, maíz y papa lisa, los que cultivaban en un terreno pequeño.
Martínez afirmó que la familia Ortega–Ríos, al igual que otras de la comunidad de Torrecillas, era beneficiara de la construcción de una vivienda financiada por la Agencia Estatal de Vivienda y que estaba en plena edificación.
Otras diez casas
Esa noche, narró la autoridad municipal, la desgracia pudo ser mayor, pues diez casas quedaron seriamente dañadas por el arrastre de la mazamorra y para fortuna de sus ocupantes, estos las abandonaron a tiempo, aproximadamente a las 22:00.
Por ejemplo, apuntó Martínez, en una casa el lodo ingresó hasta el techo, mientras que en otras la mazamorra se detuvo en las paredes, causando serios daños.
La Alcaldía de Azurduy está cooperando con la entrega de carpas y colchones a los damnificados, en tanto que para la familia que perdió a sus seres queridos donó los ataúdes y alimentos. El entierro de las víctimas se realizará hoy, viernes.
Por otra parte, el Alcalde de Azurduy dijo que, como nunca antes había visto, los caminos por el cantón Las Casas están en muy mal estado, por lo que ahora solo para llegar a Torrecillas hay que caminar dos horas a pie.
EN EL VILLAR
El río Noquis en el municipio de El Villar se desbordó ayer, jueves, y afectó los cultivos de maní, maíz, ají y papa pertenecientes a 15 familias de la comunidad El Dorado, en el sector Noquis.
Hubo déficit de lluvia en enero y febrero
En enero y febrero hubo un déficit de lluvia de hasta un 40% menos de la media normal en Sucre, y una situación casi similar se presentó en el resto del departamento, informó el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
Sin embargo, durante estos dos meses también hubo desbordes de ríos y quebradas que se presentaron, según el responsable departamental del Senamhi, Franz Delgadillo, a precipitaciones pluviales “puntuales” que se caracterizaron por mucha agua en poco tiempo.
Esta situación se presentó con mayor intensidad en la cuenca del Pilcomayo donde las lluvias ocurrieron en las cabeceras de ríos y quebradas afluentes, sorprendiendo a los moradores de las partes bajas.
Delgadillo explicó que una vez ingresado a marzo, la frecuencia y la cantidad de lluvias tienden a bajar, pero aclaró que las precipitaciones seguirán presentes, para después desaparecer a partir de la segunda quincena de abril.