¿Habrá cambios en la educación en Bolivia?
Durante la campaña electoral, el ahora presidente electo, Rodrigo Paz, anticipó una descentralización de la educación a partir de su propuesta de redistribución de recursos 50-50 entre el nivel central y las regiones y anticipó que sacará de vigencia la ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez
Durante la campaña electoral, el ahora presidente electo, Rodrigo Paz, anticipó una descentralización de la educación a partir de su propuesta de redistribución de recursos 50-50 entre el nivel central y las regiones y anticipó que sacará de vigencia la ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez “para una educación sin ideologías”, además de la reinclusión de Bolivia a las pruebas PISA, una herramienta fundamental para evaluar y comparar el rendimiento académico de estudiantes de 15 años a nivel internacional.
El jueves de esta semana, la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia se declaró en emergencia rechazando “la descentralización educativa” al cabo de su ampliado nacional en Santa Cruz.
El ejecutivo nacional de la Confederación, Wilfredo Ajllahuanca, reinvidicó la independencia política del sector, el reglamento del escalafón nacional, sus conquistas laborales y su rechazo “a la descentralización de la educación, la municipalización, que va a llevar a la privatización de la educación y a la mercantilización”.
Reiteró su defensa de “la educación única, fiscal y gratuita” y llamó a otros sectores a cerrar filas con ellos. La Central Obrera Boliviana (COB) ya se pronunció.
En un foro organizado por la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco) de Santa Cruz, en julio, Paz remarcó que la educación debe ser impulsada por el Estado y también por los departamentos, lo que les daría la mitad de independencia en la malla curricular; anunció inglés gratuito para todos y criticó a las mafias sindicalizadas.
“Vamos a atacar a las mafias sindicalizadas de la educación boliviana. El futuro de Bolivia no son los jóvenes, el futuro de Bolivia son los profesores que enseñan a los jóvenes; si no cambiamos a los profesores, no tendremos futuro con los jóvenes”, manifestó entonces.