Bolivianos reciben a las almas de sus difuntos con altares y ofrendas
Las tradiciones se mantienen vivas en la festividad de Todos los Santos
Fieles a sus tradiciones, los bolivianos recordaron este sábado a sus difuntos con las tradicionales mesas o altares repletos de panes, dulces, bebidas y comidas, instalados en casas y espacios públicos. En Sucre, la población acudió masivamente al Cementerio General para recibir a sus seres queridos, como dicta la costumbre de Todos los Santos.
La festividad es una de las prácticas más arraigadas del país. Según la tradición, al mediodía del viernes llegaron las almas de los “angelitos” —los niños fallecidos— y permanecieron hasta el sábado. Ese mismo 1 de noviembre, al mediodía, también llegaron las almas de los difuntos adultos, que visitan el mundo terrenal durante 24 horas.
Con la debida anticipación los mercados del país se llenaron de movimiento. Madres, hijos y abuelas se mezclaron entre los aromas del anís y la canela, comprando los insumos para preparar las tradicionales t’antawawas, bizcochos y panes en forma de escaleras o cruces, símbolos del viaje de las almas.
EN SUCRE
Como cada año, el Cementerio General volvió a congregar a familias enteras que, entre flores, música y rezos, recibieron a sus seres queridos.
Desde las primeras horas del día, las familias comenzaron a llegar al principal cementerio de la ciudad. El acceso se mantuvo ordenado gracias a los cortes de vía dispuestos en un perímetro de más de una cuadra alrededor del camposanto, mientras que puestos de salud estratégicamente ubicados brindaban asistencia a quienes la necesitaban.
El secretario general de la Alcaldía, Osmar Vargas, destacó el buen comportamiento de la población durante la festividad; sin embargo, dijo que se decomisaron 120 litros de bebidas alcohólicas, incluidos cocteles y chicha. Además, 30 personas recibieron atención médica por diversos problemas de salud, y un menor sufrió una caída, por lo que fue trasladado al hospital Santa Bárbara.
Debido a la masiva presencia de ciudadanos, diez menores se perdieron momentáneamente, pero fueron atendidos por funcionarios de la Defensoría de la Niñez y, tras unos minutos, se reencontraron con sus padres.
En cuanto al comercio, este se mantuvo ordenado. Personal de Odeco supervisó los mercados y las unidades de Seguridad Ciudadana y Espectáculos Públicos controlaron la venta y consumo de bebidas alcohólicas.
El comandante departamental de la Policía de Chuquisaca, general Juan Román Peña, tal como anunció anticipadamente, se desplazó a más de 300 efectivos en los dos cementerios de Sucre con el objetivo de garantizar la seguridad y el orden durante la celebración.
El mismo trabajo se realizará este domingo, cuando las familias despedirán a las almas con el tradicional mondongo, preparado con maíz pelado teñido de amarillo con palillo, costillar de cerdo sazonado con ají colorado y coronado con perejil verde, acompañado además de cocteles y chicha.
TERMINAL DE BUSES
Es común que instituciones, organizaciones y sindicatos preparen las tradicionales mesas. Como el que fue armado en la Terminal de Buses de La Paz por iniciativa de la administración de esa institución dependiente de la Alcaldía y los comerciantes que venden distintos productos en el lugar.
La mesa estuvo dedicada a los conductores de autobuses fallecidos en accidentes de carreteras, explicó Fernando Zambrana, el secretario general de la Sociedad de Comerciantes Ambulantes Interior Terminal de Buses.
“Hoy es un día donde se le da todo el cariño a las almitas que están llegando a las 12 del mediodía. Ponemos esta mesa porque hay chóferes que han muerto en accidentes (...) entonces nosotros ponemos la mesa para recibirles a ellos", señaló Zambrana.
'T'antawawa de dos metros de alto
Comunidades periurbanas celebran con altares en Aruni
El cementerio de Aruni, en el Distrito 6, familias de las zonas periurbanas de la ciudad y de las comunidades del municipio de Sucre, rindieron homenaje a sus seres queridos con altares decorados con flores, velas y los alimentos que solían disfrutar en vida.
En memoria de mujeres víctimas de feminicidio
La Red de Lucha Contra la Violencia, en coordinación con el Servicio Legal Integral Municipal (SLIM), presentó una mesa en memoria de las mujeres víctimas de feminicidio en Bolivia. La actividad fue encabezada por Jazmín Campero, directora municipal de Gestión Social y Lizette Martínez Enríquez, coordinadora de la Defensoría de la Mujer del Centro Juana Azurduy.
El Alto honra a sus difuntos adornando sus nichos
Al igual que en el resto del país, las familias de El Alto acudieron a los cementerios para adornar los nichos donde descansan los restos de sus seres queridos, manteniendo viva la tradición de Todos los Santos.
Las tradiciones se mantienen vivas en Potosí
Las tradiciones y costumbres se mantienen vivas en la ciudad de Potosí y en sus comunidades que preparan con antelación el recibimiento de las “almas” de sus seres queridos, muestra de que las creencias religiosas y la cosmovisión de las comunidades hacen que las familias vivan esta festividad año tras año.
'T'antawawa de dos metros de alto
Un elemento central en esta festividad en Bolivia son las 't'antawawas', los panes antropomórficos que representan a los difuntos y que llevan pequeñas máscaras de yeso con rostros pintados de hombres, mujeres y niños.
Otras 't'antawawas' se hacen con máscaras de danzas folclóricas bolivianas, superhéroes o personajes de programas de televisión o películas, en alusión a los gustos de los fallecidos.
La pastelería local Lecker Brot tuvo este año la iniciativa de hacer la “t’antawawa más grande de Bolivia”, con dos metros de alto que representó a un "moreno", la figura masculina de la danza típica boliviana de la morenada.
La administradora del establecimiento, Adriana Guillén, explicó a EFE que la iniciativa tiene como antecedente el pastel gigante de la emblemática montaña Illimani, que es parte del paisaje de La Paz, que hicieron hace dos años y en esta ocasión se propusieron hacer una ‘t'antawawa’, a propósito de la festividad de Todos Santos.
“Hemos dicho por qué no honramos, por qué no nos animamos a hacer eso y le damos un cariño a la gente para que también puedan sentirse parte de esta festividad y nosotros acompañar a los seres queridos que ya no están con nosotros”, indicó Guillén.
Hacer este “monumento” de 45 kilos de masa de pan brioche dulce tomó más de una semana de un trabajo en el que intervino una veintena de personas, “un trabajo duro, pero en equipo”, mencionó la administradora.
La ‘t'antawawa’, que llevaba decoraciones de color rojo, amarillo y verde como la bandera boliviana, se lució en las puertas de la pastelería y los transeúntes pudieron sacarse fotografías junto a ella. Tras algunas horas de exposición, los pasteleros repartieron el pan entre la gente que se acercó al lugar. EFE