“Quiero dejar de sufrir”: La despedida de Noelia
Su caso se volvió viral a partir de la decisión particular de sus padres de no apoyarla
SITUACIÓN. Noelia Castillo Ramos tuvo varios intentos de suicidio a lo largo de su corta vida. Foto: Captura de pantalla Noelia Castillo Ramos, una joven de Barcelona (España) de 25 años, se prepara para someterse a la eutanasia tras casi dos años de lucha para acceder a este procedimiento. Su historia, marcada por el dolor físico y emocional, abrió el debate sobre el derecho a una muerte digna.
“Me quedan 4 días porque el (jueves) 26 (de marzo) me hacen la eutanasia. Lo he conseguido y a ver si por fin puedo descansar, no puedo más. Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir y punto”, expresó en una entrevista con Antena 3, donde compartió el desgaste que enfrentó en este proceso.
Según relatan medios internacionales, el punto de quiebre en su vida fue una agresión sexual múltiple que derivó en un intento de suicidio al lanzarse desde un quinto piso. La caída le provocó graves lesiones, dejándola en condición de paraplejia y con un dolor que describió como “grave, crónico e imposibilitante”.
A 24 horas de concretar su decisión, Noelia concedió una extensa entrevista al programa ‘Y ahora Sonsoles’, donde detalló los motivos que la llevaron a solicitar la eutanasia, así como el impacto en su entorno. Durante el espacio televisivo, especialistas analizaron su caso y destacaron que sus condiciones encajan dentro de los supuestos legales para acceder a este derecho.
LA POSICIÓN DE SU FAMILIA
El camino no estuvo exento de obstáculos. Su padre intentó frenar el proceso durante casi dos años recurriendo a distintas instancias judiciales, entre ellas el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Argumentó que su hija padecía trastornos mentales y debía recibir tratamiento psicológico en vez de una muerte asistida.
La madre de Noelia también expresó su desacuerdo con la decisión de su hija, lo que derivó en tensiones entre ambas. La joven confesó que, aunque su madre deseaba acompañarla en sus últimos momentos, ella tomó otra determinación.
“Estos últimos días mi madre me dijo que ella, igual que me ha visto nacer, me quiere ver cerrar los ojitos. Y le he dicho que ya me lo pensaría. Y la respuesta es no. No quiero que me vea cerrando los ojos”, afirmó.
Al conflicto familiar se sumó la intervención de la asociación Abogados Cristianos, que solicitó medidas cautelarísimas para detener el procedimiento, aunque estas fueron rechazadas por la justicia española.
MARCAS
A Noelia la marcaron situaciones negativas durante su adolescencia: la pérdida de la casa familiar, embargada por deudas económicas, y la separación de sus padres y el consumo de alcohol por parte de su papá. Pero lo más traumático fueron dos agresiones sexuales, una de ellas múltiple. Recibió tratamiento psiquiátrico desde los 13 años.