Transportistas bloquean carreteras en La Paz por falta de diésel y dejan vías paralizadas
Pasajeros nacionales y turistas se ven obligados a caminar en carreteras hacia Oruro y Copacabana ante la interrupción total del tránsito
Desde las primeras horas de este sábado, el departamento de La Paz vive una jornada marcada por el conflicto, con múltiples bloqueos instalados por transportistas en protesta por la persistente escasez de diésel. La medida ha paralizado rutas estratégicas y dejado a cientos de personas varadas en distintos puntos.
Uno de los focos más críticos se encuentra en la carretera que conecta con Oruro, donde el tránsito quedó completamente interrumpido entre los sectores de La Apacheta y la tranca de Achica Arriba, a la altura de Mazocruz y cerca del surtidor Nimagasbol. En esta vía, buses interdepartamentales y vehículos particulares permanecen detenidos sin posibilidad de avanzar.
La situación ha obligado a numerosos pasajeros, entre ellos turistas extranjeros, a descender de los motorizados y caminar varios kilómetros para intentar atravesar los puntos de bloqueo. Aunque algunos vehículos livianos buscan rutas alternas, el transporte pesado y público continúa sin circulación.
El conflicto también se extiende hacia la ruta a Copacabana, donde los transportistas mantienen bloqueos en la extranca de San Roque y en inmediaciones de la ex fábrica de vidrios. En estos puntos, los choferes han atravesado sus unidades denunciando un perjuicio económico creciente.
“Llevamos tres días buscando cargar combustible. Los surtidores no nos dan información clara y, mientras hacemos fila, sufrimos robos”, señalaron los movilizados, quienes aseguran que muchos no han retornado a sus hogares en más de 48 horas por permanecer en filas en estaciones de servicio.
Los transportistas exigen una respuesta inmediata de las autoridades nacionales y del área de hidrocarburos, advirtiendo que la falta de previsión en la llegada de cisternas afecta directamente su fuente laboral. Asimismo, anticiparon que las medidas de presión podrían intensificarse si no se normaliza el suministro de diésel en el departamento.