No hay clases este lunes: Magisterio urbano y rural cumple paro nacional con movilizaciones
El magisterio urbano y rural de Bolivia cumple este lunes un paro nacional en rechazo a la falta de respuestas del Gobierno a su pliego petitorio, lo que implica la suspensión de clases en unidades educativas de todo el país.
El magisterio urbano y rural de Bolivia cumple este lunes un paro nacional en rechazo a la falta de respuestas del Gobierno a su pliego petitorio, lo que implica la suspensión de clases en unidades educativas de todo el país.
La medida busca visibilizar demandas del sector, que incluyen la creación de nuevos ítems, aumento salarial, defensa de la educación pública y rechazo a la descentralización del sistema educativo.
El sector urbano cumple un paro de 24 horas, con concentraciones y movilizaciones desde las 8:30 en La Paz, culminando con el denominado “bloqueo de las mil esquinas”. José Luis Álvarez, dirigente de la Federación de Trabajadores de Educación Urbana de La Paz, señaló que la protesta es movilizada y no descarta extenderla si no se obtiene respuesta satisfactoria.
Desde Santa Cruz, Jimmy Dara, secretario de Conflictos de la Federación Urbana, señaló que el rechazo a la descentralización responde a la incapacidad de las gobernaciones de garantizar el pago de sueldos y sostener el sistema educativo.
Por su parte, el magisterio rural, respaldado por la Central Obrera Boliviana (COB), cumple un paro de 48 horas con movilizaciones en todo el territorio nacional. La Confederación de Trabajadores de la Educación Rural de Bolivia emitió un instructivo que instruye a sus 33 federaciones a mantener la medida y advierte que radicalizarán las protestas hasta que el Gobierno renuncie a ciertas políticas educativas. Los dirigentes aseguran que no dialogarán mientras no se atiendan las demandas centrales de su sector.
Entre las principales demandas del magisterio están el incremento salarial, respeto al reglamento de escalafón, mayor inversión en educación para nuevos ítems, nivelación de horas y pago de horas déficit históricas, además de que la nueva ley educativa se construya en consenso con los maestros. También exigen la defensa de la educación pública, que el Estado siga financiando, administrando y gestionando el sistema educativo, y rechazan la llamada “municipalización” de la educación.
El Gobierno, por su parte, afirmó que dispone de propuestas para mejorar la educación, incluyendo la creación de nuevos ítems, pero descartó un incremento salarial debido a la situación económica del país.
La ministra de Educación, Beatriz García, convocó nuevamente al diálogo con los maestros y pidió priorizar el derecho a la educación de los estudiantes, lamentando la pérdida de un día de clases. Sin embargo, los dirigentes del magisterio urbano y rural consideran que las condiciones planteadas por la autoridad no satisfacen las demandas del sector y mantienen la medida de presión.