La justicia patriarcal nos quiere en índices de mortalidad, tortura e injusticia

“La lucha despatriarcalizadora apuesta por la transformación radical de la institucionalidad del poder, desbaratando el privilegio que han tenido históricamente con cimientos de clasismo y machismos en su jerarquía como tal”.

Denilson Montaño Segovia. Licenciado en Trabajo Social, activista transfeminista e investigador Denilson Montaño Segovia. Licenciado en Trabajo Social, activista transfeminista e investigador

Denilson Montaño Segovia
Tribunales / 30/08/2022 03:28

Bolivia ha vivido interesantes transformaciones sociales desde el proceso constituyente que declaró al Estado como un territorio plurinacional, laico y diverso con posibilidad de escucha de las agendas y demandas que emergen desde los sectores populares; colectivos de mujeres, feministas, movimientos sociales, movimientos de diversa orientación sexual y de género para el ejercicio de ciudadanías libres de todo sistema de opresión y dominación política, económica y social. 

No pretendo escribir desde la individualidad para visibilizar lo que pienso, sino desde el compromiso político con mis compañeras/es/os que luchan por arrebatar el carácter  patriarcal que tiene el aparato estatal, porque la colectividad es un espacio para pensar, re pensar y tejer sueños, con la esperanza de que otro mundo es posible, donde nuestras vidas sean número e índices señalado en un cuadro de recuento de feminicidios, niñas víctimas de maternidades forzadas por el Estado, crímenes de odio, discriminación o racismo. 

La lucha de los movimientos de mujeres, feministas y las diversidades y disidencias sexuales históricamente fue y es por la vida, justicia y dignidad, se construye y combate desde la creatividad ante un Estado que hasta ahora ha sido caprichoso, lento en la atención de las demandas, en el avance del reconocimiento de las soberanías y autonomías del territorio corporal de todas las personas. 

Una demanda histórica de las mujeres, por más de 25 años, es la despenalización del aborto, hasta ahora Bolivia presenta un avance importante con la Sentencia Constitucional 0206/2014, la cual establece la interrupción legal del embarazo, pero no es suficiente para las mujeres y personas con capacidad de gestar, hablar de dignidad y vida por la despenalización del aborto es hablar de justicia.  

Apostar por una justicia sin preceptos en fundamentalismos religiosos, que obstaculizan el tránsito de vidas libres de todo tipo de violencia o vulnerabilidad social, es combatir posibles retrocesos sobre nuestra autonomía, desde la capacidad de decidir cuando no quiero ser madre/padre o ejercer una sexualidad plena en base a los derechos sexuales y derechos reproductivos reconocidos en la Constitución Política del Estado Plurinacional.

Del mismo modo, es importante mencionar que entre el año el 2013 y 2021, se han registrado 869 feminicidios en Bolivia y que en lo que va de año van al menos 15 y, solo el 31 % llegaron al sistema judicial para apelar a una justicia corrompida que atenta contra la vida de las mujeres bolivianas. 

Los casos de muerte de compañeras trans en el territorio boliviano han recrudecido por la falta de acceso a una salud integral, durante el mes patrio del 2022, cinco compañeras han fallecido en la precariedad absoluta de un Estado y una justicia ausente de las realidades de la comunidad trans. 

En Bolivia, según los datos de UNFPA, al menos 4 niñas y adolescentes son víctimas de violencia sexual cada día. Según la revista La Brava de 2.329, solo el 11,6% (271) de menores de 15 años embarazadas se acogió a la Sentencia Constitucional 0206/2014 para obtener una interrupción legal de embarazo, lo que significa que las niñas en Bolivia están viviendo en tortura por la maternidad infantil obligatoria. Recordar al estado boliviano y sus instancias judiciales que el embarazo infantil es tortura, así lo define la Convención de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. 

La lucha despatriarcalizadora apuesta por la transformación radical de la institucionalidad del poder, desbaratando el privilegio que han tenido históricamente con cimientos de clasismo y machismo en su jerarquía como tal, repensar la justicia hace una referencia de una democratización de su acceso en igualdad y transparencia, donde no exista una brecha de clase y género para la búsqueda de justicia. 

La búsqueda de justicia no solo se resume en la sentencia de un juez, sino el respeto y avance de derechos humanos integrales para la población boliviana. Es urgente declararnos en alerta ante la justicia boliviana que viste de terno y corbata enajenados de toda realidad por fuera de todo falo que les representa. 

Mientras la justicia tenga una identidad fantasmal sobre nuestras vidas, abogados lleguen en limosinas a sus audiencias, jueces prestándose al servicio de la corrupción machista, un Ministro de Justicia hablando de defensa de la vida desde el colonialismo patriarcal, estamos en la afrenta de poseer una lucha cotidiana en horizontes que dignifiquen nuestra existencia, no nos cansaremos hasta lograr una justicia donde nuestras vidas estén señalas en índices de felicidad y vida digna. Despatriarcalizar la justicia es sacar a Iván lima como Ministro de Justicia.

Etiquetas:
  • mortalidad
  • justicia patriarcal
  • injusticia
  • Compartir:

    También le puede interesar


    Lo más leido

    1
    2
    3
    4
    5
    1
    2
    3
    4
    5
    Suplementos


      ECOS


      Péndulo Político


      Mi Doctor